adidas Adizero Adios Pro 5 review tras 105,75 km: sí ayuda si corres lento, pero cuidado con cómo pisas

¿Recomiendo las adidas Adizero Adios Pro 5?

Sí, pero esta vez el «depende» pesa bastante más de lo habitual.

La adidas Adizero Adios Pro 5 me parece una zapatilla de competición excelente. Es ligerísima, cómoda, protectora, ágil y tremendamente fácil de mover. Su transición es natural, el rocker no resulta agresivo y la combinación entre Lightstrike Pro y EnergyRim funciona tanto cuando corro cerca de 4:00/km como cuando voy por encima de 6:30/km.

Y conviene dejarlo claro desde el principio: no hace falta ser un atleta élite para notar que ayuda.

Durante esta prueba he corrido, de media, aproximadamente entre 10 y 20 segundos por kilómetro más rápido que en los cuatro o cinco meses anteriores, con una percepción de esfuerzo parecida o incluso menor. Eso no demuestra que todos esos segundos procedan de la zapatilla —vengo de lesión, mi estado de forma ha evolucionado y esto no es un ensayo controlado—, pero sí explica por qué me ha gustado tanto.

El problema es que también tiene dos decisiones de diseño que, por 260 euros, me parecen difíciles de aceptar.

La primera es dejar espuma expuesta en la zona delantera de la suela. Mi unidad está prácticamente perfecta después de 105,75 km, pero existen corredores cuyo patrón de apoyo está deteriorando precisamente esa zona.

La segunda es más seria en mi caso: el EnergyRim queda expuesto alrededor de la mediasuela y, en giros o cambios bruscos de dirección, la parte interna del antepié puede golpear el maléolo de la pierna contraria. A mí no solo me ha golpeado. Me ha producido cortes y hematomas varias veces.

Por tanto, mi respuesta completa sería esta:

La Adios Pro 5 es una superzapatilla excelente a prácticamente cualquier ritmo, siempre que tu pisada no vaya a conseguir que te cargues la zapatilla o que la zapatilla te cargue el tobillo.

Si no tienes ninguno de esos dos problemas, buscas rendimiento y puedes permitirte el precio, sí la recomiendo. Si aparecen, no la compraría ni de coña.


Resumen después de 105,75 km

Esperaba una zapatilla de competición rápida. No esperaba que resultase tan natural y agradable cuando iba despacio.

Ese ha sido probablemente el mayor descubrimiento de toda la prueba.

La Adios Pro 5 no se transforma de repente cuando bajas de un ritmo arbitrario. No existe un sensor que active la fibra de carbono a 4:59/km. Desde ritmos muy tranquilos mantiene una transición fluida, una amortiguación equilibrada y una geometría que ayuda más de lo que exige.

Cuando aumenta el esfuerzo aparece más respuesta, pero la personalidad general no cambia: sigue siendo cómoda, fácil de controlar y nada violenta. Mi punto dulce personal ha estado alrededor del esfuerzo que podría sostener en maratón, aproximadamente entre 4:45 y 5:00/km. No porque la zapatilla solo funcione ahí, sino porque es donde mejor se encuentra el equilibrio entre esfuerzo sostenible y ayuda percibida.

También la he llevado hasta aproximadamente 4:02/km y no he encontrado su límite. Tiene muchísimo margen por arriba.

En tiradas largas ocurre algo igualmente interesante. Cuando las piernas empiezan a cansarse, la transición sigue funcionando y la zapatilla parece enlazar una pisada con la siguiente sin obligarme a trabajar más para moverla. En la salida más larga, de 19,33 km, incluso los kilómetros finales en subida se sintieron sorprendentemente fáciles desde el punto de vista de la dinámica.

Después de algo más de 100 km:

  • la suela está prácticamente intacta;
  • el upper no presenta daños;
  • la espuma expuesta de mi unidad se conserva perfectamente;
  • el peso sigue siendo exactamente el mismo;
  • no existen grietas, despegues ni deformaciones estructurales;
  • el rebote, la protección y la respuesta se mantienen;
  • percibo la mediasuela ligeramente más firme, especialmente después de unos 10 km, aunque es una sensación personal y no una degradación demostrada.

Me ha encantado.

Y, aun así, no tengo completamente claro que quiera correr con ella el Maratón de Sevilla porque no me entusiasma la idea de llegar a meta con los tobillos fileteados. Supongo que esto también es una forma bastante eficaz de resumir la review.


La pregunta especial de esta review: ¿las superzapatillas sirven si corres lento?

Esta review no está pensada para contar cómo funciona una zapatilla de maratón a 3:00/km.

No corro a ese ritmo. Tampoco voy a fingir que sí colocando palabras como «élite», «explosividad» y «propulsión» una detrás de otra.

La pregunta aquí es diferente:

¿Qué puede aportar una superzapatilla a quienes corremos en el pelotón de atrás?

Ya sé que una Adios Pro 5 no está diseñada prioritariamente para correr a 5:30 o 6:00/km. También sé que sorprendería comprobar cuánta gente situada en la segunda mitad de un maratón utiliza zapatillas con espumas avanzadas y elementos de carbono.

Si tu calentamiento ocurre al ritmo al que nosotros llamamos competir, probablemente esta no sea la review más representativa para ti. Pero puedes quedarte. Igual hasta descubrimos que eso de «la placa solo funciona si bajas de determinado ritmo» tiene bastante más de frase repetida que de frontera fisiológica real.

Lo primero: no es solamente la placa

Cuando hablamos de superzapatillas resulta tentador atribuir todo a la fibra de carbono.

Es una simplificación.

El rendimiento depende del sistema completo:

  • masa reducida;
  • geometría y rocker;
  • cantidad y propiedades de la espuma;
  • rigidez longitudinal y transversal;
  • forma y posición del elemento de carbono;
  • interacción entre zapatilla, velocidad y biomecánica individual.

De hecho, un estudio de Healey y Hoogkamer redujo mediante cortes gran parte de la rigidez longitudinal de la placa de unas Vaporfly y no encontró un empeoramiento estadísticamente significativo de la economía de carrera. Eso no demuestra que la placa sea irrelevante, pero sí que no podemos tratarla como un muelle mágico independiente del resto de la zapatilla.

Qué dice la evidencia a ritmos más lentos

La literatura inicial sobre superzapatillas se concentró principalmente en corredores entrenados y velocidades altas. El estudio clásico de Hoogkamer y colaboradores encontró aproximadamente un 4% de mejora de economía con un prototipo de Vaporfly, pero las pruebas se realizaron a 14, 16 y 18 km/h. Es evidencia importante sobre el concepto, no una respuesta directa para quien corre a 6:00/km.

Trabajos posteriores han ampliado el rango:

EstudioParticipantes y velocidadesResultado principalMatiz importante
Hoogkamer et al. (2018)18 corredores de alto nivel; 14–18 km/hAproximadamente 4% mejor economía con el prototipo VaporflyCorredores rápidos; sistema completo; financiación de Nike
Joubert et al. (2023)16 corredores; 10 y 12 km/h−0,9% de consumo de oxígeno a 10 km/h y −1,4% a 12 km/hA 10 km/h no alcanzó significación estadística y hubo variabilidad individual
Paradisis et al. (2023)10 corredores recreativos; ritmos aproximados de 6:23 y 5:13/kmMejora fisiológica cercana al 4–5%Comparó una zapatilla con placa de nailon frente a un modelo básico; muestra pequeña
Werkhausen et al. (2024)19 corredores recreativos; umbral medio cercano a 4:50/kmMenor consumo de oxígeno, frecuencia cardiaca y esfuerzo percibidoLa reducción estimada de carga tibial no demuestra prevención de lesiones
Bolliger et al. (2026)14 corredores moderadamente entrenados; entre 8:00 y 5:00/kmMejora del consumo de oxígeno sin interacción clara entre zapatilla y velocidadEl peso de las zapatillas puede explicar parte del efecto

La lectura razonable no es «todo el mundo mejora exactamente un 4%».

Tampoco es «por encima de 5:00/km no hacen nada».

La lectura razonable es esta:

  1. Las tecnologías avanzadas de calzado pueden mejorar la economía también a ritmos recreativos.
  2. La magnitud parece variar entre personas y puede ser menor a velocidades muy bajas.
  3. Un porcentaje de mejora en economía de carrera no se convierte automáticamente en el mismo porcentaje de mejora en tiempo.
  4. Beneficiarse fisiológicamente no significa necesitar la zapatilla ni justificar su precio.
  5. La evidencia sobre prevención de lesiones continúa siendo insuficiente.

También conviene recordar el componente perceptivo. Un estudio con corredoras recreativas mostró que cambiar la información sobre el supuesto precio de la misma zapatilla alteraba mucho la percepción de rendimiento y preferencia, sin modificar las variables fisiológicas o biomecánicas medidas. El marketing puede influir en lo que creemos sentir. No explica por sí solo los cambios objetivos de economía observados en otros estudios, pero merece tenerlo presente cuando una caja cuesta 260 euros y viene cargada de palabras en mayúsculas.

En mi caso, la conclusión práctica coincide bastante bien con ese panorama: noto ayuda a ritmos lentos y rápidos, pero eso no significa que recomiende automáticamente comprarla a todos los corredores lentos.


Datos técnicos oficiales de las adidas Adizero Adios Pro 5

Adidas presenta la Adios Pro 5 como una superzapatilla de competición para buscar marca personal. La gran novedad es que sustituye los EnergyRods de la Pro 4 por un EnergyRim con fibra de carbono integrado alrededor de la mediasuela.

Dato oficialadidas Adizero Adios Pro 5
CategoríaSuperzapatilla de competición en asfalto
Uso principalCompetición, especialmente larga distancia y maratón
PVP actual en Adidas España260 €
Peso comunicado en lanzamiento177 g de media en UK 8.5
Peso mostrado en ficha comercialAproximadamente 180 g
Altura de talón39 mm
Altura de antepié35 mm
Drop4 mm
MediasuelaLightstrike Pro de última generación
Elemento estructuralEnergyRim con fibra de carbono integrada
UpperLightlock 2.0
Suela principalLighttraxion
Caucho adicionalContinental
Tallaje oficialTalla estándar; Adidas recomienda la habitual

Hay que señalar una pequeña inconsistencia documental: algunas páginas promocionales regionales han mostrado alturas diferentes. Para esta ficha utilizo las medidas incluidas por Adidas en el comunicado específico de lanzamiento de la Adios Pro 5: 39 mm detrás, 35 mm delante y 4 mm de drop.

Tampoco voy a afirmar que una capa concreta de Lightstrike Pro sea PEBA y otra A-TPU. Existen rumores y análisis externos sobre su composición, pero Adidas no lo confirma de forma suficientemente clara en las fuentes oficiales consultadas. Lightstrike Pro es el nombre comercial; la química exacta no debe rellenarse a base de entusiasmo.


Qué cambia respecto a la Adios Pro 4

No voy a comparar sensaciones porque no he realizado una prueba equivalente de la Pro 4. Sí podemos explicar los cambios técnicos declarados por Adidas.

CambioAdios Pro 4Adios Pro 5
CarbonoEnergyRods 2.0EnergyRim periférico
Espuma bajo el pieInterrumpida por la arquitectura de varillasMayor volumen continuo de Lightstrike Pro directamente bajo el pie
Alturas oficiales39 mm / 33 mm39 mm / 35 mm
Drop6 mm4 mm
Peso de referenciaAproximadamente 200 g177 g de media en muestra UK 8.5
UpperLightlockLightlock 2.0 rediseñado
SuelaLighttraxion + ContinentalConfiguración rediseñada de Lighttraxion + Continental

Adidas declara que la nueva versión es unos 23 g o un 12% más ligera y que ofrece un 9% más de retorno de energía que la Pro 4. Son resultados comunicados por la marca a partir de su propia validación. No son una garantía de que cada corredor vaya a obtener un 9% más de nada, y mucho menos un 9% más de velocidad.

La idea general, sin embargo, se entiende bien: la Pro 5 toma parte de la arquitectura de la Pro Evo 3 y la introduce en una zapatilla de competición teóricamente más convencional y duradera. Dicho de una manera menos corporativa, parece el resultado de que la Adios Pro 4 y la Pro Evo 3 hubieran tenido una noche especialmente productiva.


Lo que promete Adidas frente a lo que he sentido yo

Lo que dice AdidasLo que he sentido yo
Mayor ligerezaConfirmado. Mi unidad pesa 182 g en 43 1/3 y corriendo se siente extraordinariamente ligera.
EnergyRim para estabilidad y propulsiónConfirmado con matices. Aporta estructura y estabilidad de mediopié a antepié. La respuesta del conjunto es excelente, pero no puedo aislar cuánto procede del carbono.
9% más retorno de energía frente a la Pro 4No comprobable personalmente. No he realizado una comparación controlada con la Pro 4. Sí percibo mucha respuesta.
Mayor volumen de Lightstrike Pro bajo el pieCoherente con la experiencia. La zapatilla es rígida, pero debajo del apoyo domina un tacto cómodo de espuma.
Upper Lightlock 2.0 más seguro y cómodoConfirmado con matices. Envuelve muy bien, pero mi talón mantiene algo de movimiento y el antepié es ajustado.
Suela de máximo agarre y durabilidad mejoradaConfirmado en mi prueba. Gran agarre en asfalto seco y mojado; desgaste casi inexistente tras 105,75 km.
Ayuda a mantener la velocidad durante más tiempoCompatible con mis sensaciones. Con fatiga, la transición siguió funcionando y la zapatilla continuó facilitando el avance. No es una medición fisiológica.
Comodidad y estabilidad sin comprometer el pesoConfirmado con límites. Muy cómoda y suficientemente estable en mi apoyo, pero el EnergyRim me ha golpeado y cortado el tobillo contrario.

Independencia de esta review

He comprado las Adios Pro 5 con mi dinero y he pagado el precio completo.

Adidas no me las ha cedido, no ha revisado este texto y no tiene ninguna intervención en las conclusiones.

También he esperado hasta superar los 100 km. No he salido dos días, he acariciado el Lightstrike Pro delante de una luz rosa y he decidido que ya entendía la zapatilla.


Mi perfil como corredor durante la prueba

Esto importa especialmente en una zapatilla tan dependiente de la biomecánica.

Durante la prueba:

  • Peso corporal: aproximadamente 69 kg.
  • Talla habitual: EU 43.
  • Talla utilizada en Adidas: EU 43 1/3, 27,5 cm.
  • Peso de la zapatilla probada: 182 g.
  • Tipo de pie: normal, con talón algo estrecho.
  • Apoyo habitual: mediopié-antepié.
  • Pronación: ligera.
  • Ritmos fáciles: aproximadamente 6:00–6:50/km.
  • Esfuerzo tipo tempo o ritmo de maratón actual: aproximadamente 4:45–5:00/km.
  • Series durante la prueba: aproximadamente 4:30–4:02/km.
  • Terrenos: principalmente asfalto, además de tierra compacta, gravilla y arenilla.
  • Condiciones: asfalto seco y mojado, lluvia, tierra seca y húmeda.

Además, vengo de una lesión y esta prueba ha coincidido con una vuelta progresiva. He realizado con ellas mis tiradas más largas de aproximadamente los últimos tres meses. Ese contexto impide atribuir cada mejora de ritmo a la zapatilla, pero también sirve para valorar protección, tolerancia y comportamiento con una forma física todavía en reconstrucción.


Transparencia kilométrica: cómo he hecho los 105,75 km

He utilizado las Adios Pro 5 en nueve salidas.

Tipo de salidaKilómetros
Tiradas largas50,48 km
Sesiones con bloques tempo27,05 km
Sesiones de series22,24 km
Rodaje fácil5,98 km
Total105,75 km

La distancia media ha sido de 11,75 km por salida. La más corta fue de 5,98 km y la más larga, de 19,33 km.

Dentro de esas sesiones se acumulan aproximadamente 49 km de trabajo explícito de calidad entre bloques tempo y repeticiones. El rango de ritmos probado va, aproximadamente, desde 6:50 hasta 4:02/km.

No utilizaré las sesiones como esqueleto de la review porque esta es una zapatilla de competición. No tiene demasiado sentido juzgarla como si estuviera diseñada para salir a recuperar un jueves cualquiera. Los entrenamientos son la fuente de evidencia; el análisis se organizará alrededor de componentes, ritmos relativos, duración y uso en carrera.


Primeras sensaciones

Al calzártela en parado no recibes una epifanía.

Se nota una mediasuela ligeramente blanda y una geometría con rocker que invita a avanzar. También se percibe que es una zapatilla de competición: ligera, estructurada y con pocas ganas de quedarse quieta mientras tú hablas con alguien en la puerta.

No encuentro una geometría rara ni incómoda. Simplemente necesita movimiento para tener sentido.

Corriendo cambia la película.

La mediasuela encuentra un punto que, para mis preferencias, está muy cerca del equilibrio ideal. No es firme y seca. Tampoco es una masa blanda que se hunda sin control. Comprime, protege y devuelve con una naturalidad que me sorprendió desde el primer entrenamiento.


Ajuste y tallaje: mi número, aunque no sea perfecto

Adidas recomienda elegir la talla habitual.

En mi caso eso significa una 43 1/3, equivalente a 27,5 cm, y volvería a comprar exactamente la misma.

La siento ligeramente corta o, más exactamente, ajustada delante. Sin embargo, no puedo bajar talla porque el espacio ya sería insuficiente. Tampoco subiría: mi talón tiene un ligero movimiento y aumentar longitud probablemente empeoraría el bloqueo trasero.

El principal problema de ajuste no es, por tanto, haber escogido mal el número. Es la combinación de:

  • un talón que no termina de quedar completamente anclado;
  • cierta tendencia del pie a desplazarse hacia delante;
  • una horma ajustada lateralmente alrededor del meñique.

Durante las primeras salidas apareció un cosquilleo leve y bilateral en los dedos. Parecía relacionado con la tensión de los cordones cuando el pie se adelantaba. Desaparecía rápidamente y dejó de presentarse en las últimas sesiones.

El contacto lateral con el meñique tampoco ha sido constante. Apareció en algunas ocasiones, pero no durante la tirada final.

En cambio, el pequeño movimiento de talón sí se mantiene.

Runner’s loop

El runner’s loop mejora el ajuste. Reduce el desplazamiento hacia delante, evita parte del contacto de los dedos y limita el movimiento del talón.

No lo soluciona al cien por cien.

Mi recomendación para quien tenga un talón estrecho sería probarla con calma y utilizar los ojales adicionales antes de decidir. Esta no es una zapatilla en la que subir o bajar media talla vaya a corregir mágicamente una incompatibilidad con la forma del collar.


Cordones, lengüeta, plantilla y collar

Los cordones son una mejora sencilla pero muy efectiva frente a los de la Pro 4.

Ahora son estriados. Se ajustan con facilidad, reparten razonablemente bien la presión y, una vez colocados, mantienen exactamente la tensión. El problema de mi talón no procede de que los cordones se aflojen.

ANTES
DESPUES

La lengüeta es fina y propia de competición. Está anclada mediante bandas laterales, no se desplaza, no se arruga y protege lo suficiente del cordón. No tiene el acolchado de una zapatilla diaria porque tampoco debería tenerlo.

La plantilla viene ligeramente pegada, aunque se puede retirar. Su grosor está a medio camino entre fina y acolchada. No se ha desplazado ni me ha producido molestias. Es una posible explicación del pequeño ruido de compresión que apareció en algunas salidas, pero no he podido confirmarlo.

El collar también sigue la lógica de competición: relativamente minimalista, aunque incorpora suficiente acolchado para evitar que el talón se salga por completo. El contrafuerte tiene algo más de estructura que otros modelos de carrera, pero en mi pie no logra un bloqueo perfecto.


Upper Lightlock 2.0: muy bueno, pero no universal

Globalmente, el upper me ha gustado mucho.

Envuelve el pie de una manera excelente. Se siente recogido, cercano y seguro sin recurrir a un material grueso. Adidas habla de zonas de ventilación, bandas internas de soporte y una construcción revisada del talón.

En mi experiencia:

  • la transpirabilidad es correcta, sin ser extraordinaria;
  • bajo lluvia no absorbe una cantidad molesta de agua;
  • no gana peso de forma perceptible;
  • se seca con normalidad;
  • no se desplaza sobre el pie;
  • ayuda ligeramente a contener la rotación interna asociada a mi pronación.

No lo vendería, sin embargo, como un upper universal.

Es ajustado y puede resultar estrecho para pies anchos o de mucho volumen. En mi caso funciona muy bien salvo por el talón y el contacto ocasional con el meñique. Para otra anatomía, esos matices podrían pasar de pequeños a importantes.

Después de 105,75 km no existen roturas, agujeros, costuras abiertas ni desgaste interior relevante.


Lightstrike Pro: un equilibrio espectacular

La mediasuela es uno de los grandes motivos por los que me he planteado conservar esta zapatilla para Sevilla.

ANTES
DESPUES

Su tacto se encuentra en un punto medio muy logrado:

  • suficiente compresión para resultar cómoda;
  • firmeza suficiente para no perder estabilidad;
  • mucha protección;
  • respuesta clara;
  • nada de sensación excesivamente rígida bajo el pie.

La compresión y el rebote se perciben principalmente donde apoyo, entre mediopié y antepié. Cuando he forzado una entrada de talón también existe amortiguación, pero me siento menos seguro por la anchura reducida de la plataforma trasera y porque no es mi gesto natural.

Hay poca sensación detallada del suelo. Una piedra puede notarse, pero la espuma filtra bastante lo que ocurre debajo. Aun así, no pierdes completamente la percepción de dónde estás apoyando.

¿Ha cambiado con 105 km?

Mi sensación personal es que sí, ligeramente.

En algunas tiradas, especialmente después de unos 10 km, el antepié me pareció algo más firme que al estrenarla. En otra sesión tuve incluso la percepción opuesta, como si estuviese más blanda. Por eso no voy a presentar una sensación cambiante como una sentencia sobre degradación.

Lo que sí puedo afirmar es que:

  • mantiene la comodidad;
  • mantiene la protección;
  • mantiene el rebote;
  • mantiene la respuesta;
  • no presenta deformaciones funcionales visibles.

Por tanto, la formulación correcta sería: percibo un posible aumento ligero de firmeza, pero no una pérdida demostrada de rendimiento.


EnergyRim: una innovación brillante con un borde muy poco diplomático

La Adios Pro 5 ya no utiliza EnergyRods.

El EnergyRim es una estructura periférica con fibra de carbono que rodea la mediasuela. Según Adidas, permite aumentar el volumen de Lightstrike Pro directamente bajo el pie y ajustar la rigidez necesaria para estabilidad y propulsión.

ANTES
DESPUES

En la mano, la zapatilla cuesta bastante de flexionar.

Corriendo, sin embargo, no se siente como una tabla. Al estar la espuma directamente bajo el pie, la pisada resulta cómoda y el elemento rígido no impone una transición agresiva.

También aporta estabilidad, especialmente en mediopié y antepié.

No puedo afirmar cuánto retorno de energía produce el EnergyRim de forma aislada. Mi sensación es que el conjunto carga y responde muy bien, pero ese conjunto incluye espuma, geometría, rocker, peso y rigidez. Separarlos desde el sofá sería más imaginación que biomecánica.

El problema: me ha cortado el tobillo contrario

Aquí no hay que buscar un eufemismo.

En giros bruscos y cambios de dirección, al redirigir la pisada, la zona interna del antepié de una zapatilla puede golpear el maléolo de la pierna contraria.

No ocurre porque vaya pisándome los pies mientras corro en recta.

Ocurre en esos momentos en los que el pie cruza ligeramente hacia dentro durante un cambio de trayectoria. Y está comprobado en mi caso que el contacto procede del EnergyRim.

Me ha sucedido varias veces. Ha producido golpes, hematomas y pequeños cortes abiertos.

Para otro corredor quizá no ocurra nunca. Dependerá de la anchura de paso, la rotación, la trayectoria del pie y cómo resuelva los giros. Pero en una zapatilla de 260 euros no puedo tratar una pieza de carbono que me apuñala el tobillo como una anécdota simpática de convivencia.

Es el defecto que más condiciona mi recomendación.


Rocker y transición: lo mejor de la zapatilla

La transición es excelente.

El rocker empuja hacia delante de una manera agradable, pero no violenta. La pisada resulta natural y dinámica. No siento que la zapatilla me obligue a caer en un punto exacto ni que deba correr técnicamente perfecto para desbloquearla.

Incluso despacio fluye bien.

Cuando aumento el esfuerzo no cambia de identidad; simplemente expresa más respuesta. A ritmo de maratón enlaza las pisadas con enorme facilidad. En series se mantiene ágil y controlable. En bajadas y frenadas continúa siendo manejable y no da la sensación de querer escapar por su cuenta.

No es una zapatilla rápida porque te lance de forma descontrolada.

Es rápida porque reduce la sensación de tener que pelear cada transición.


Cómo se comporta según el ritmo

El punto importante no es asignar un uso comercial a cada sesión. Es entender cómo responde cuando cambia la intensidad relativa para quien la lleva.

Ritmos fáciles: sorprendentemente agradable

Entre aproximadamente 6:00 y 6:50/km esperaba encontrar una zapatilla torpe, rígida o desesperada por acelerar.

No ocurrió.

El rocker ayuda más de lo que exige. La mediasuela sigue siendo cómoda y la transición continúa resultando natural. No la compraría para correr habitualmente a estos ritmos porque sería una utilización económicamente absurda para mí, no porque la zapatilla funcione mal.

Esta distinción es fundamental.

Esfuerzo sostenible: su punto dulce

Alrededor de mi esfuerzo tempo, subumbral o ritmo de maratón —aproximadamente entre 4:45 y 5:00/km durante esta prueba— es donde más me ha gustado.

La zapatilla fluye casi sola.

Es un ritmo ligeramente exigente, pero sostenible. Ahí la amortiguación, el rocker, la respuesta y la ligereza se combinan de una manera especialmente agradable. En uno de los entrenamientos, el segundo bloque salió naturalmente más rápido que el primero sin que la zapatilla se sintiera diferente ni requiriese mayor esfuerzo consciente.

No significa que su punto dulce universal sea 4:50/km. Significa que, para mí, aparece cuando el esfuerzo empieza a ser serio pero todavía controlable.

Alrededor de 4:30/km: regularidad y ayuda

En cinco repeticiones de tres minutos corrí prácticamente de forma idéntica: 4:27, 4:30, 4:31, 4:29 y 4:28/km.

La zapatilla mantuvo la misma respuesta de principio a fin. Se sentía cómoda, rebotona, fluida y nada excesivamente rígida.

Entre 4:15 y 4:02/km: todavía sobra margen

En ocho repeticiones de un minuto fui progresando hasta aproximadamente 4:02/km.

La Adios Pro 5 continuó siendo ágil, fácil de controlar y divertida. No encontré su límite a 4:00/km, aunque eso no me permite afirmar hasta dónde llegaría.

Lo relevante para un corredor popular es que no hay que moverla a ritmos de élite para disfrutar de sus cualidades. Y, si puedes correr mucho más rápido, tampoco parece que vaya a quedarse corta pronto.


Tiradas largas y comportamiento con fatiga

He acumulado 50,48 km en tres tiradas largas, con una salida máxima de 19,33 km.

En esa tirada terminé cansado, como era razonable: era la más larga en varios meses y venía además de una sesión de fuerza exigente.

Lo interesante fue lo que ocurrió en los últimos kilómetros.

Yo notaba las piernas cargadas, pero la dinámica de la zapatilla seguía funcionando. Cada apoyo continuaba enlazando con el siguiente. Los últimos kilómetros incluían subida y, al cargar más el antepié, percibía que la geometría y la respuesta seguían facilitando el avance.

En la tirada final de 15,10 km ocurrió algo parecido. El último kilómetro completo salió a 5:56/km con unos 34 metros positivos, 317 W y 154 ppm después de llevar ya 14 km. No demuestra por sí solo una mejora fisiológica, pero encaja con una sensación repetida: la zapatilla no se vuelve más trabajosa cuando aparece fatiga.


El dato de los 10–20 segundos por kilómetro

Con esta zapatilla he corrido, de media, aproximadamente entre 10 y 20 segundos por kilómetro más rápido que durante los cuatro o cinco meses anteriores, manteniendo una percepción de esfuerzo parecida o incluso menor.

Es una observación personal importante.

No es un ensayo cruzado. No comparé dos zapatillas el mismo día, con idéntica ruta, clima, descanso y estado de forma. Vengo de lesión y es lógico que exista evolución durante el regreso. Por tanto, no puedo atribuir cada segundo a la Adios Pro 5.

Tampoco voy a esconder el dato por miedo a sonar poco científico.

La conclusión correcta es más modesta: mi rendimiento observado y mi percepción de esfuerzo son coherentes con que esta zapatilla me esté ayudando, pero no permiten cuantificar cuánto.


Estabilidad: buena, con una plataforma que cambia mucho de delante a atrás

La Adios Pro 5 es suficientemente estable para mí, pero necesita contexto.

De mediopié a antepié cuenta con una base amplia. El EnergyRim añade rigidez periférica y el upper ayuda ligeramente a limitar la rotación interna. En esa zona me transmite bastante seguridad.

La parte posterior es diferente.

Desde el mediopié trasero hacia el talón la plataforma se estrecha. Si fuerzo una entrada de talón, me siento menos seguro. Con mi pronación ligera el comportamiento ha sido correcto, pero puedo observar cómo el pie cae algo hacia dentro.

Mi valoración sería:

  • corredor neutro: sin preocupación especial;
  • pronación ligera: suficientemente estable en mi experiencia;
  • pronación marcada: probar con cautela y valorar modelos de competición con mayor control;
  • talonador acusado: atención a la estrechez y a la sensación de entrada posterior.

En curvas no he estado cerca de torcerme ni de perder el apoyo. La menor confianza procede de la rigidez y del propio gesto de girar, no de falta de agarre.

En superficies inclinadas o irregulares sigue siendo controlable, aunque el EnergyRim limita la capacidad del pie para adaptarse al plano. La zapatilla no se vuelve inestable de repente; simplemente acompaña menos la deformación del terreno.


Peso: 182 gramos que realmente se sienten ligeros

Mi unidad en talla 43 1/3 pesa:

  • nueva: 182 g;
  • después de 105,75 km: 182 g.

La cifra está muy cerca de los aproximadamente 180 g mostrados en la ficha comercial y resulta razonable frente a los 177 g medios comunicados por Adidas para una muestra UK 8.5.

Corriendo se siente extremadamente ligera.

No solo pesa poco en la báscula. También gira con facilidad, no arrastra y desaparece bastante del pie cuando aumenta el ritmo.


Suela: agarre excelente y desgaste prácticamente inexistente

La suela combina Lighttraxion con una pieza de caucho Continental.

ANTES
DESPUES

La he probado en:

  • asfalto seco;
  • asfalto mojado bajo lluvia;
  • zonas húmedas por riego;
  • tierra compacta seca y mojada;
  • gravilla;
  • arenilla suelta.

En asfalto seco el agarre es excelente.

En mojado también transmite mucha confianza. No he tenido problemas relevantes al acelerar, frenar o girar. En tierra y gravilla responde mejor de lo que necesita una zapatilla claramente diseñada para carretera.

El único deslizamiento real apareció en barro. Me parece irrelevante para valorar una superzapatilla de asfalto. Si alguien compra la Adios Pro 5 para pedirle agarre en barro, quizá el problema no esté exactamente en Lighttraxion.

Después de 105,75 km apenas encuentro marcas o abrasión. El talón, el antepié y la pieza Continental se conservan de forma extraordinaria.

ANTES
DESPUES

La espuma expuesta de la puntera: mi unidad está perfecta, pero el riesgo existe

Parte de la mediasuela queda expuesta en la puntera, sin cobertura completa de caucho.

En mi unidad esa zona está prácticamente perfecta:

  • no existe pérdida apreciable de material;
  • conserva el color;
  • solo presenta pequeñas arrugas estéticas de compresión;
  • no hay cortes ni desgarros.

Eso es lo observado directamente.

ANTES
DESPUES

Por otro lado, existen corredores que han mostrado desgaste prematuro precisamente en esa zona, con especial frecuencia aparente en la zapatilla izquierda. También se habían comunicado problemas semejantes en la Evo SL, que empleaba una solución de espuma expuesta comparable.

Podemos decir que el riesgo de diseño era previsible y que Adidas ha mantenido una zona vulnerable. No podemos afirmar, sin documentación interna, que la empresa conocía cada caso y decidió ignorarlo.

La recomendación práctica es sencilla: si aterrizas o impulsas habitualmente sobre el borde exterior de la puntera, revisaría esa zona desde los primeros kilómetros.


Fatiga muscular, recuperación y lesión

Las tiradas más largas de la prueba han sido también mis tiradas más largas en aproximadamente tres meses.

La recuperación muscular ha sido relativamente buena. He terminado cansado cuando correspondía, pero no he identificado un castigo específico en gemelos, sóleos, cuádriceps, rodillas, fascia o pies que pueda atribuir claramente a la zapatilla.

En una salida apareció mayor carga en glúteos, aunque venía de entrenamiento de fuerza y no puede separarse de ese factor.

También he completado la prueba sin reaparición de las molestias de mi lesión.

Eso permite decir que la zapatilla ha sido bien tolerada por mí durante la vuelta progresiva. No permite decir que prevenga lesiones. La ciencia disponible tampoco justifica semejante promesa.


Pequeño ruido de compresión: observado, pero no diagnosticado

En algunas sesiones apareció un sonido tipo «chic-chic» o «ñequi-ñequi», más visible cuando corría rápido y aparentemente algo más presente en la zapatilla derecha.

Fue leve e irregular.

No existen grietas, deformaciones, despegues ni pérdida de respuesta. La plantilla está ligeramente adherida y podría estar produciendo el ruido, pero no lo he confirmado.

Por tanto, queda registrado como una peculiaridad sin origen identificado, no como un fallo de mediasuela.


Mis mediciones caseras: nuevas frente a 105,75 km

Son mediciones caseras realizadas con un durómetro Shore C y una única lectura por punto.

No son un laboratorio. La curvatura, la posición exacta, la presión y la temperatura pueden cambiar varios puntos. Por eso una diferencia pequeña no debe convertirse en una tesis doctoral sobre envejecimiento de polímeros.

MediciónNuevasTras 105,75 km
Peso, talla 43 1/3182 g182 g
Suela principalLighttraxionLighttraxion
Suela secundariaContinentalContinental
MediasuelaLightstrike ProLightstrike Pro
Dureza suela, antepié4139
Dureza suela, mediopié4037
Dureza suela, talón3739
Dureza suela secundaria, antepié5549
Dureza mediasuela principal, antepié3538
Dureza mediasuela principal, mediopié3336
Dureza mediasuela principal, talón3536
Dureza mediasuela secundaria, antepié3535
Dureza mediasuela secundaria, mediopié3535
Dureza mediasuela secundaria, talón3534
Anchura máxima antepié116,1 mmNo repetida
Anchura máxima mediopié71 mmNo repetida
Anchura máxima talón76,6 mmNo repetida

La suela cambia en direcciones diferentes según la zona, lo que no sugiere una transformación uniforme.

La mediasuela principal marca tres puntos más en antepié y mediopié. Resulta coherente con mi percepción de un tacto ligeramente más firme, pero una única lectura no permite demostrar que se haya endurecido. La segunda capa permanece prácticamente idéntica.

Lo más sólido es lo que sí coincide por varias vías: el peso no cambia, visualmente no hay daños y funcionalmente se mantienen protección, rebote y respuesta.


Durabilidad después de 105,75 km

ANTES
DESPUES

La durabilidad observada en mi unidad es excelente.

  • Suela: prácticamente sin desgaste.
  • Continental: íntegro.
  • Espuma expuesta: sin pérdida apreciable de material.
  • Mediasuela: arrugas de compresión, sin grietas ni deformaciones funcionales.
  • Upper: sin roturas.
  • Interior y collar: en buen estado.
  • EnergyRim: visualmente perfecto.
  • Peso: sin variación.

No puedo prometer cuántos cientos de kilómetros durará ni ignorar los casos externos de la puntera. Sí puedo afirmar que, después de más de 100 km, mi par se encuentra extraordinariamente entero.


¿Tiene sentido pagar 260 euros si corres a 5:00–6:00/km?

Aquí necesito dar dos respuestas.

Si solo hablamos de rendimiento

Sí.

La zapatilla aporta una ayuda perceptible a esos ritmos. Resulta ligera, protectora, dinámica y facilita la transición. La evidencia científica tampoco sostiene que exista un ritmo mínimo universal por debajo del cual una superzapatilla deje de funcionar.

Si quieres buscar tu mejor marca, el dinero no supone un problema y tu biomecánica encaja con el diseño, me parece perfectamente defendible comprarla aunque no corras rápido según los estándares de internet.

Si hablamos de una compra racional

Para muchos corredores populares, no.

Existen zapatillas mucho más baratas capaces de ofrecer gran parte de la comodidad y el rendimiento necesario. Personalmente, antes que gastar 260 euros para ganar el último porcentaje de ayuda en cada carrera, muchas veces preferiría pagar aproximadamente la mitad y utilizar el resto para una buena cena o para disfrutar con amigos.

Beneficio no significa necesidad.

Y si, además, tu pisada deteriora la espuma expuesta o hace que el EnergyRim golpee el tobillo contrario, el precio deja de estar poco justificado y pasa directamente a parecerme inaceptable.


¿Para qué distancias la utilizaría?

Su territorio principal es la media maratón y el maratón.

Tiene protección, estabilidad suficiente, respuesta y una transición especialmente adecuada para sostener ritmos durante mucho tiempo.

También puede competir perfectamente en 5 y 10 km. No he encontrado falta de agilidad ni de velocidad; simplemente existen modelos más específicamente orientados a distancias cortas.

No la utilizaría como zapatilla habitual de entrenamiento.

Funciona bien despacio, pero no gastaría sus kilómetros en rodajes normales. El precio, las dudas personales sobre la evolución del tacto y su vocación competitiva hacen que la reservara para:

  • entrenamientos específicos importantes;
  • bloques a ritmo de competición;
  • alguna tirada clave;
  • competición.

Lo mejor de las adidas Adizero Adios Pro 5

  • Funciona en un rango de ritmos extraordinariamente amplio.
  • Ayuda perceptiblemente incluso a ritmos populares.
  • Equilibrio excelente entre amortiguación, comodidad, respuesta y protección.
  • Transición natural y muy fácil.
  • Rocker dinámico sin resultar agresivo.
  • Peso objetivo y percibido bajísimo.
  • Mucho margen para correr rápido.
  • Gran comportamiento con fatiga.
  • Estabilidad buena de mediopié a antepié.
  • Agarre excelente en asfalto seco y mojado.
  • Durabilidad excepcional en mi unidad después de 105,75 km.

Lo peor

  • Espuma expuesta en una zona delantera potencialmente vulnerable.
  • EnergyRim expuesto capaz de golpear y cortar el tobillo contrario en determinados gestos.
  • Precio de 260 euros difícil de conciliar con esas dos decisiones de diseño.
  • Talón funcional, pero no completamente seguro en pies estrechos.
  • Upper ajustado y poco universal.
  • Plataforma trasera estrecha para talonadores o pronadores marcados.
  • Posible ligera evolución hacia un tacto más firme, todavía no demostrada.

¿Para quién sí veo las Adios Pro 5?

Las recomendaría especialmente a:

  • corredores que busquen marca en media maratón o maratón;
  • corredores neutros o con pronación ligera;
  • apoyos de mediopié o antepié;
  • quienes valoren una transición natural más que una sensación agresiva;
  • corredores rápidos que quieran una zapatilla con mucho margen;
  • corredores lentos que quieran la máxima ayuda disponible y puedan asumir el precio;
  • personas con pie de volumen normal o estrecho que encajen bien en el Lightlock 2.0;
  • quienes quieran una superzapatilla ligera pero no excesivamente rígida de sensaciones.

¿Para quién no las veo?

Tendría muchas dudas si:

  • cruzas el pie durante giros y golpeas habitualmente el tobillo contrario;
  • tu apoyo carga el borde exterior de la puntera;
  • tienes el antepié ancho o mucho volumen interior;
  • necesitas un bloqueo de talón perfecto;
  • presentas pronación marcada;
  • eres talonador y necesitas una base trasera amplia;
  • corres mucho por superficies muy irregulares;
  • buscas una zapatilla para entrenar todos los días;
  • el precio te obliga a esperar una durabilidad sin ningún riesgo de diseño.

Entonces, ¿me las quedaría para el Maratón de Sevilla?

A día de hoy, me las quedo.

La Adios Pro 5 me ha gustado muchísimo. Tanto que, pese a vender habitualmente por Wallapop las zapatillas después de completar las reviews, estoy valorando conservarla para Sevilla.

Pero no lo tengo completamente decidido.

El problema de los golpes es serio. No se trata de una pequeña rozadura del upper ni de una preferencia por un cordón diferente. Me ha abierto heridas en el tobillo varias veces.

Esa contradicción es probablemente el veredicto más honesto posible: me ha parecido una de las mejores zapatillas con las que he corrido últimamente y, aun así, su mayor defecto puede impedir que compita con ella.


Segunda vida: probablemente acabarán en Wallapop

De momento voy a conservarlas mientras decido qué utilizaré en Sevilla.

Después es bastante probable que terminen en Wallapop, como buena parte del material que pruebo. No porque su rendimiento sea malo —es de lo mejor de la zapatilla—, sino porque no tiene sentido acumular pares que ya no voy a utilizar y porque el problema de los golpes reduce mis ganas de reservarlas para competir.

Su estado después de 105,75 km es además extraordinariamente bueno: suela, upper, espuma expuesta y estructura permanecen prácticamente intactos.


Nota para compradores: cinco comprobaciones antes de pagar

1. Prueba tu talla habitual

Adidas recomienda la talla estándar y es la que elegiría nuevamente. Si el talón no bloquea bien, subir o bajar puede crear otro problema en lugar de solucionarlo.

2. Utiliza el runner’s loop

Mejora la sujeción y limita el desplazamiento hacia delante, aunque no corrige completamente el talón.

3. Observa dónde aterriza tu puntera

Si cargas el borde exterior de la zona delantera, vigila desde el principio la espuma expuesta.

4. Haz giros y cambios de dirección antes de decidir

Comprueba si el EnergyRim de una zapatilla se acerca al maléolo contrario. No necesitas descubrirlo por el método tradicional de abrirte una herida.

5. Separa «me ayuda» de «necesito comprarla»

Puede ayudarte aunque corras a 6:00/km. Eso no obliga a que sea la compra más sensata para ti.


Veredicto final: brillante en movimiento, discutible en la mesa de diseño

Después de 105,75 km, las adidas Adizero Adios Pro 5 me parecen una superzapatilla magnífica.

Han desmontado dos prejuicios personales.

El primero es que una zapatilla de competición tan ligera y estructurada tiene que ser incómoda cuando corres despacio.

No lo es.

El segundo es que un corredor popular necesita superar cierto ritmo para obtener una ayuda perceptible.

Tampoco parece cierto, ni por mi experiencia ni por la evolución de la evidencia científica.

La Adios Pro 5 funciona a ritmos tranquilos, encuentra un punto dulce maravilloso alrededor del esfuerzo de maratón y conserva muchísimo margen cuando bajas hacia 4:00/km. Es ligera de verdad, no solo en la báscula. Protege, rebota, transiciona con enorme facilidad y mantiene su dinámica cuando aparece cansancio.

La suela agarra fenomenal y mi unidad está prácticamente nueva después de más de 100 km.

Entonces, ¿por qué no es una recomendación sencilla?

Porque cuesta 260 euros y contiene dos decisiones de diseño que pueden entrar en conflicto directo con la pisada de algunos corredores. Una puede deteriorar la zapatilla. La otra puede deteriorar al corredor.

Si tu biomecánica esquiva ambos problemas, me parece una zapatilla de competición excelente y el precio puede tener sentido dentro de este segmento absurdo en el que ya hemos normalizado pagar lo mismo que por una escapada de fin de semana.

Si no los esquiva, da igual cuánto rebote, cuánto pese o cuántas mayúsculas tenga EnergyRim.

Puede ayudarte aunque corras lento. Solo procura que su innovación no intente apuñalarte por el camino.


Preguntas frecuentes sobre las adidas Adizero Adios Pro 5

¿Las Adios Pro 5 sirven para corredores lentos?

Sí. En mi prueba resultaron naturales y eficientes incluso por encima de 6:00/km, y la evidencia científica disponible no respalda un ritmo mínimo universal para beneficiarse de una superzapatilla. La magnitud de la ayuda varía entre corredores.

¿Tienen placa de carbono?

No utilizan una placa completa tradicional ni los EnergyRods de la Pro 4. Incorporan un EnergyRim periférico con fibra de carbono integrada.

¿Cuál es el mejor ritmo para utilizarlas?

No existe un ritmo absoluto. Mi punto dulce apareció alrededor de un esfuerzo de maratón sostenible, aproximadamente entre 4:45 y 5:00/km, pero funcionaron bien desde 6:50 hasta 4:02/km.

¿Son estables?

Son bastante estables de mediopié a antepié gracias a la base y al EnergyRim. El talón es más estrecho. Las veo adecuadas para corredores neutros y pronación ligera; tendría más cautela con pronación marcada o entrada fuerte de talón.

¿Cómo tallan?

Adidas recomienda la talla habitual. Mi 43 1/3 habitual dentro de Adidas funciona, aunque la noto ligeramente ajustada. El talón puede necesitar runner’s loop.

¿Agarran bien en mojado?

Sí. El agarre fue muy bueno en asfalto mojado bajo lluvia. También rindieron bien en tierra húmeda y gravilla, aunque son una zapatilla de carretera.

¿Son duraderas?

Mi unidad se conserva extraordinariamente bien después de 105,75 km. No obstante, la espuma expuesta de la puntera ha generado problemas en otros patrones de apoyo, por lo que conviene vigilarla.

¿Las usaría para entrenar a diario?

No. Pueden correr despacio, pero por precio y enfoque las reservaría para sesiones específicas y competición.

¿Son mejores para 10 km o para maratón?

Pueden competir en ambas distancias, pero su equilibrio entre protección, transición y respuesta encaja especialmente bien con media maratón y maratón.

¿El EnergyRim puede rozar el tobillo contrario?

En mi caso no fue una simple posibilidad: ocurrió repetidamente en giros y cambios de dirección, produciendo golpes y cortes. No tiene por qué afectar a todos los corredores, pero merece comprobarse antes de competir.


Fuentes científicas consultadas

2 comentarios en “adidas Adizero Adios Pro 5 review tras 105,75 km: sí ayuda si corres lento, pero cuidado con cómo pisas”

  1. Entonces que zapatilla puede ser mejor que esa y más económica? Yo tengo el AP5 y me parece genial piso neutral así que me de maravilla pero si quiero saber las opciones que dices en tu video

    1. Es una zapatilla espectacular pero creo que otras como las Puma Deviate Pure Nitro, las Megablast ahora que tienen un añito y se encuentran fácil rebajadas, las endorphin azura o las Novablast 6 te dan un rendimiento más que aceptables para los ritmos en los que me muevo yo

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