zapatilla gravel sin postureo
¿Recomiendo las Brooks Ghost Trail?
Voy a empezar por aquí, porque ya sé cómo funciona internet: si te hago esperar hasta el final para saber si recomiendo o no las Brooks Ghost Trail, no te vas a quedar lo más mínimo, así que, aunque vaya en mi contra, aquí lo tienes —esta generación de TikTok…—.
Sí, recomiendo las Brooks Ghost Trail.
Las recomiendo si buscas una zapatilla para salir de casa, pisar asfalto, cruzar el parque, meterte por caminos fáciles, tierra compacta, arenilla o pistas forestales sencillas y volver sin que tus pies te abran un expediente disciplinario o creas que has ido a hacer patinaje artístico en vez de un poco de running.
La Brooks Ghost Trail entra en esa categoría que ahora llamamos door-to-trail o gravel running, porque si no metemos un anglicismo cada tres frases parece que no estamos hablando de material deportivo. Traducido al idioma de los mortales: una zapatilla para mezclar asfalto y caminos sin tener que cambiarte de calzado ni sacarte un máster en trail.
No la recomiendo si buscas una zapatilla con mucha chispa, tacto muy blando, sensación premium o una herramienta para trail técnico habitual.
La frase corta sería esta:
La Brooks Ghost Trail no es una zapatilla emocionante. Es una zapatilla útil. Y cuando llevas 20 km, útil empieza a sonar bastante emocionante.
Resumen rápido
La Brooks Ghost Trail es una zapatilla de gravel running / door-to-trail para mezclar asfalto, parque, tierra compacta y caminos fáciles. Es cómoda, estable y muy segura, incluso en tiradas largas. No tiene mucha chispa ni sensación premium, pero funciona muy bien para el corredor popular que quiere sumar kilómetros sin drama.
Lo mejor: estabilidad, comodidad mantenida, seguridad en caminos y versatilidad.
Lo peor: poca chispa, transición algo plana y upper algo firme.
Uso ideal: rodajes, tiradas largas suaves, asfalto hasta el camino, parque, tierra compacta y barro ocasional.
Datos técnicos oficiales de las Brooks Ghost Trail
Según Brooks, la Ghost Trail es una zapatilla híbrida con características de carretera y trail, pensada para off-road running, parques urbanos, gravel y senderos arreglados (ya veremos que, para mí, puede ir un poco más allá). La marca declara un drop de 8 mm, peso de 300,5 g / 10,6 oz, amortiguación con nitrógeno, upper de malla transpirable y un 62,3 % de materiales reciclados en el upper.
| Dato oficial | Brooks Ghost Trail |
|---|---|
| Tipo | Door-to-trail / gravel / asfalto-camino |
| Drop oficial | 8 mm |
| Peso oficial hombre | 300,5 g / 10,6 oz |
| Amortiguación | DNA LOFT v3 con nitrógeno |
| Suela | TrailTack Green |
| Tacos | 3 mm |
| Upper | Malla transpirable con refuerzos |
| Uso previsto oficial | Off-road running, parques urbanos, gravel y senderos arreglados |
Brooks describe la Ghost Trail como una zapatilla versátil e híbrida, pensada para combinar características de carretera y trail, con suela TrailTack Green, tracción para superficies secas y mojadas, y una construcción orientada a moverse entre asfalto, parques, gravel y senderos arreglados.
Dicho sin pasar por el departamento de marketing: es una zapatilla para salir del portal, correr por acera, meterte por tierra compacta, pista fácil, parque o camino sencillo, y volver sin tener que cambiar de zapatillas ni de personalidad. Aunque, como suele pasar con estas zapatillas, veremos que hace mejor una de las dos partes: carretera o camino.
Mis mediciones propias
Estas mediciones son caseras, hechas sobre mi par en talla EU 43. No son datos de laboratorio. Sirven como referencia práctica para entender sensaciones, no como verdad absoluta grabada en mármol por señores con bata blanca y una máquina carísima.
| Medición propia | Resultado |
|---|---|
| Peso en talla EU 43 | 304 g |
| Dureza de la suela en antepié | 59 HA aprox. |
| Dureza de la suela en mediopié | 62 HA aprox. |
| Dureza de la suela en talón | 61 HA aprox. |
| Dureza de la mediasuela en antepié | 39 HA aprox. |
| Dureza de la mediasuela en mediopié | 37 HA aprox. |
| Dureza de la mediasuela en talón | 34 HA aprox. |
| Anchura máxima en antepié | 117 mm |
| Anchura máxima en mediopié | 83 mm |
| Anchura máxima en talón | 93 mm |
| Profundidad aproximada de tacos | 3 mm |
El peso medido en mi par, 304 g en talla EU 43, queda muy cerca del peso oficial declarado por Brooks, 300,5 g / 10,6 oz. La diferencia es mínima y entra dentro de lo esperable por talla, variaciones de producción y porque una báscula casera no es exactamente la NASA.
Las durezas ayudan a entender bastante bien la sensación real: la suela es consistente y la mediasuela no es blanda, aunque esas mediciones quizás la hacen parecer en datos más blanda de lo que se siente; la suela es lo que incrementa esa firmeza. En el pie se traduce en una pisada firme, estable y protegida, pero sin llegar a ser seca.
La anchura de 117 mm en antepié y 93 mm en talón también encaja con la sensación de plataforma segura, especialmente en caminos y tiradas largas.
Cómo he probado las Brooks Ghost Trail
Las he usado en entrenamientos bastante variados:
- recuperaciones;
- rodajes suaves;
- rodajes normales;
- rodajes de 10-14 km;
- tempo;
- series largas y cambios controlados;
- tiradas largas de 19-25 km;
- asfalto;
- parque;
- tierra compacta;
- arenilla;
- caminos fáciles;
- lluvia;
- barro;
- terreno feo puntual.
Esto no es una review de “me las he puesto dos veces para mirar al horizonte y opinar fuerte”. Aquí hay entrenamientos reales, días tranquilos, días largos, días con barro y días donde la zapatilla tenía que demostrar si servía para algo más que quedar bien en la foto. Con ellas he hecho más de 200 km —exactamente 230—, así que se puede decir que algo las he probado.


Primeras sensaciones


La primera impresión de las Brooks Ghost Trail fue buena, pero sin fuegos artificiales.
Son cómodas, sí, pero no hiperconfortables. No tienen esa sensación de “me las pongo y me abrazan el alma”. El upper se nota algo firme, la espuma también tira a firme y el conjunto transmite más sensación de zapatilla práctica que de zapatilla premium.
Y esto, en parte, tiene sentido. Es una zapatilla pensada para salir del asfalto, rozarse con tierra, polvo, pequeñas piedras y caminos. Tiene un punto de estructura. No es una zapatilla de salón.
La primera idea fue bastante clara:
No entra intentando enamorarte. Entra diciendo: venga, vamos a correr y a no liarla.
Ajuste y upper
En talla, usando mi número habitual, el ajuste fue correcto.

El pie queda bien sujeto, con espacio suficiente delante. La puntera no se siente agobiante y permite cierta libertad, algo importante si vas a hacer tiradas largas o correr por terreno mixto donde el pie se mueve un poco más.
Eso sí, en mi caso el talón necesitó runner loop, pero aquí recalco que me pasa con muchas zapatillas, así que es más cosa mía que de esta zapatilla. Sin esa lazada de bloqueo, el talón quedaba algo flojo. Con runner loop, el ajuste quedó muy bien. Si tienes talón estrecho, apunta esto: no es grave, pero probablemente tendrás que jugar un poco con la lazada.
El upper tiene estructura. No es duro en plan castigo, pero sí se nota más firme que suave. Esto ayuda a sujetar el pie cuando te metes por tierra, arenilla, barro o apoyos raros, pero también hace que no tenga una sensación especialmente lujosa.
En tiradas largas apareció una pequeña molestia en el dedo meñique, relacionada con la forma de mi pie y con esa firmeza del upper. Fue poca cosa, una nimiedad, pero conviene decirlo: si tienes pies delicados o dedos conflictivos, pruébalas bien antes de lanzarte a una tirada larga.
Lo positivo es que, pese al espacio en puntera, el pie no bailó. En curvas, bajadas, barro y apoyos raros, el upper sujetó bien.
Cómodo, seguro y con estructura. No es premium, no es blandito, pero funciona.


Pisada y amortiguación
La amortiguación de la Brooks Ghost Trail se resume bastante bien así:
firme, pero no seca.
No es una zapatilla blandita. No es de esas que te invitan a flotar, suspirar y mirar las nubes como si estuvieras en un anuncio de seguros. Tiene una pisada firme, estable y bastante controlada.
Mis mediciones de mediasuela van en esa línea: 39 HA aprox. en antepié, 37 HA aprox. en mediopié y 34 HA aprox. en talón. No son cifras de laboratorio, pero ayudan a explicar esa sensación de amortiguación más seria que blandita. Hay protección, hay recorrido suficiente para sumar kilómetros, pero no hay sensación de colchón.
Y eso no es necesariamente malo.
En recuperaciones, rodajes y tiradas largas, la espuma mantuvo una sensación cómoda. No se hunde, no rebota demasiado y no te da una ayuda evidente, pero cumple bien. Tiene un tacto sobrio, constante, de los que no impresionan en el primer kilómetro pero tampoco te traicionan cuando llevas dos horas corriendo.
En tiradas largas de 19 a 25 km, la comodidad se mantuvo hasta el final. Ese dato pesa mucho. Una zapatilla puede parecer cómoda durante 8 km y empezar a enseñar las costuras en el 18. Aquí no pasó.
La protección bajo el pie también fue suficiente en asfalto, tierra compacta, arenilla, caminos y algún tramo irregular. No vas completamente aislado del suelo, pero tampoco vas leyendo cada piedra como si fuera braille doloroso.
No es blanda de hotel caro, pero tampoco castiga: es cumplidora.
Transición y dinámica
La transición es correcta, pero algo plana.
No es una zapatilla ágil. Tampoco es torpe. Acompaña.


Esa palabra le queda muy bien. Acompaña en rodajes, acompaña en tiradas largas y acompaña cuando el terreno cambia. No se cruza en tu camino, no molesta y no exige una técnica especial. Pero tampoco tiene chispa.
En rodajes entre 5:50 y 6:10 min/km se mueve bien. No se siente aparatosa, no pesa mentalmente y no da sensación de ir arrastrando una zapatilla que no toca. Simplemente va contigo.
Cuando aprietas, puede responder. La he usado en bloques tempo y cambios controlados, incluso alrededor de 4:30-5:00 min/km, y la zapatilla puede con ello. No se desmonta, no se vuelve inestable y no se siente fuera de sitio.
Pero no te quita trabajo.
Si corres rápido, corres tú. Ella no te lo va a regalar. Tampoco te va a penalizar.
Para cambios cortos, explosivos o entrenamientos donde buscas alegría rápida, no es la herramienta más lógica. La estructura no limita de forma grave, pero tampoco facilita mucho.
Puede ir rápido, pero no tiene prisa.
Estabilidad
Aquí está uno de sus puntos fuertes.
La Brooks Ghost Trail es una zapatilla muy estable. Y no solo estable cuando vas fresco y el camino es perfecto. También mantiene esa sensación cuando hay fatiga, tierra, arenilla, barro moderado o apoyos menos limpios. Y recalco barro, porque para nada está diseñada para ello y, aun así, cumple suficientemente bien.
Las mediciones de plataforma ayudan a explicar esa sensación: 117 mm en la zona más ancha del antepié, 83 mm en mediopié y 93 mm en talón. Para una zapatilla gravel / door-to-trail, esa base transmite bastante seguridad sin sentirse exageradamente aparatosa.
En rodajes normales ya se nota como virtud. En tiradas largas se agradece todavía más.
Cuando llevas 20 km, la estabilidad deja de ser una palabra bonita de ficha técnica y pasa a ser algo bastante básico: quieres apoyar, seguir y no negociar cada pisada como si estuvieras firmando una hipoteca.
La Ghost Trail da confianza. No es una zapatilla técnica agresiva, pero en su terreno lógico —parque, pistas fáciles, tierra compacta, caminos sencillos y gravel— permite correr relajado.
La estabilidad se agradece más cuanto menos fina va la carrocería.
Suela y agarre
La suela ha sido una de las sorpresas positivas.



Brooks declara una suela TrailTack Green con tacos de 3 mm, y en mi par la profundidad aproximada medida también fue de 3 mm. Es decir: tacos contenidos, más pensados para uso mixto que para ir a morder barro como si no hubiera mañana.
Mis mediciones de dureza en suela fueron bastante homogéneas:
| Zona de la suela | Dureza medida |
|---|---|
| Antepié | 59 HA aprox. |
| Mediopié | 62 HA aprox. |
| Talón | 61 HA aprox. |
Esto encaja con la sensación de suela resistente y estable, sin un compuesto excesivamente blando. En asfalto, funciona bien para lo que propone la zapatilla. No se siente como una zapatilla puramente asfaltera, claro. Hay una sensación diferente, ese punto de suela preparada para salir del cemento. Pero no incomoda, no perjudica y flexa de forma bastante natural.
Para salir de casa y hacer asfalto hasta llegar al parque o al camino, cumple perfectamente. Aunque aquí esos tacos de 3 mm denotan que tiene un punto más pistero que asfaltero.
En tierra compacta, arenilla y caminos fáciles es donde la zapatilla se entiende mejor. Ahí transmite mucha seguridad. No tienes la sensación de ir vendido ni de que la suela vaya flotando sobre el terreno.
En lluvia y barro, sinceramente, me sorprendió. Para ser una zapatilla door-to-trail / gravel, el comportamiento fue muy bueno. En zonas de muchísimo barro hubo alguna pequeña patinada, porque tampoco estamos hablando de una zapatilla de trail ni mucho menos, pero el resultado fue mejor de lo esperable.
La evacuación de barro no es excelente, pero sí bastante buena. Diría que notable. No es una zapatilla para buscar barrizales profundos a propósito, pero si te los encuentras, no te deja vendido a la primera.
No te invita a buscar el barro, pero si aparece, no hace el ridículo.
En asfalto
En asfalto, la Brooks Ghost Trail cumple.
No es su entorno más natural, y se nota. La pisada tiene un punto distinto, más de zapatilla mixta. Pero no molesta, no se vuelve rígida de forma desagradable y no penaliza claramente en rodajes tranquilos o normales.
Para alguien que hace parte del entrenamiento por acera o carril antes de llegar al parque, al camino o a una pista de tierra, tiene sentido. Mucho sentido.
Si todo tu entrenamiento es asfalto, no sería mi elección lógica. Pero si tu ruta empieza en portal, sigue por acera y acaba con tierra en la suela, la Ghost Trail encaja bastante bien.
O dicho con anglicismo de baratillo:
Door-to-trail, gravel o como queramos llamarlo para que parezca más técnico: bajar a correr, pisar acera y acabar metido en tierra compacta.
En caminos, tierra compacta y arenilla
Este es su terreno.
En caminos fáciles, parque, tierra compacta, pistas sencillas y arenilla, la Ghost Trail va muy segura. No es espectacular, pero transmite confianza. Y para el corredor popular eso vale mucho.
No te pide correr fino. No te obliga a ir mirando cada piedrecita. No te convierte en inmortal, pero te da una base fiable para ir sumando kilómetros.
Aquí se nota que la combinación de firmeza, estabilidad, anchura de plataforma y suela tiene sentido. La zapatilla parece estar trabajando en su zona lógica.
No es una cabra montesa, pero tampoco una turista con chanclas.
En lluvia y barro
La prueba con lluvia y barro fue clave.
Ahí la zapatilla salió de su zona cómoda. Ya no era solo tierra compacta bonita, parque y camino amable. Había barro, terreno feo, apoyos delicados y condiciones donde una zapatilla mixta puede empezar a enseñar sus límites.
Y los tiene, claro.
En muchísimo barro puede patinar algo. La suela no evacua de forma perfecta. No es una zapatilla específica para meterte en barrizales profundos cada domingo.
Pero para su enfoque, cumplió muy bien. En bajadas y frenadas hubo control. El pie siguió bien sujeto. Al mojarse se notó algo más pesada, pero nada grave. No se volvió incómoda ni rígida de golpe.
Fue una prueba límite para una zapatilla gravel, y salió con nota.
Cuando el camino se puso feo, no se vino abajo.
En recuperaciones
En recuperaciones, la Brooks Ghost Trail no se siente como una zapatilla de spa.
Tiene mimo, pero también estructura. Es cómoda, pero firme. No te hundes en una nube ni sientes una amortiguación blandísima pensada para mimar cada célula triste de tus piernas.
Aun así, funciona bien.
A ritmos lentos, incluso por encima de 6:30 min/km, la zapatilla se deja llevar. Está presente, pero no es aparatosa. No desaparece del todo, pero tampoco va dando la lata.
La suela en asfalto no molestó. Esto es importante porque en una zapatilla de este tipo puedes encontrarte con suelas que, al pisar asfalto, parecen decirte: “yo aquí no firmé”. La Ghost Trail no hace eso. Cumple.
No es una zapatilla de spa; es una zapatilla de currar kilómetros sin quejarse.
En rodajes normales
En rodajes de 10 a 14 km es donde la Ghost Trail empieza a enseñar muy bien lo que es.
No es ágil, no es torpe: acompaña.
A ritmos de corredor popular, entre 5:50 y 6:10 min/km, se comporta muy bien. La comodidad se mantiene, la estabilidad está siempre ahí y en caminos fáciles transmite mucha seguridad.
En asfalto va bien, aunque notas que la zapatilla tiene alma de camino. En tierra compacta, arenilla y parque se entiende mucho mejor.
No te empuja. No te anima. No te pide guerra. Pero tampoco te frena.
No te empuja, pero tampoco estorba.
En tiradas largas
Aquí la Ghost Trail gana muchos puntos.
La he usado en tiradas de 19 a 25 km, y la comodidad se mantuvo hasta el final. Esto es muy importante porque una zapatilla puede parecer correcta en rodajes medios y luego volverse seca, dura o pesada cuando pasan los kilómetros.
Con la Ghost Trail no tuve esa sensación.
La protección bajo el pie fue suficiente en asfalto, tierra compacta, arenilla y caminos. La estabilidad siguió siendo una virtud clara con fatiga. Y al terminar, pies y piernas quedaron normales.
El único matiz fue la pequeña molestia en el dedo meñique por la firmeza del upper y la forma de mi pie. No fue un problema serio, pero ahí está.
Para tiradas largas con camino, tierra o pista fácil, la volvería a elegir sin problema.
En tirada larga no tiene que enamorarte en el kilómetro 3; tiene que no traicionarte en el 23.
En tempo, series y cambios
La Brooks Ghost Trail puede correr a ritmos vivos.
No es rápida en sensaciones, no tiene chispa y no te regala ritmo, pero puede con bloques tempo, cambios controlados y series largas. Mientras no le pidas explosividad o cambios muy cortos, responde bien.
En ritmos alrededor de 5:00 min/km e incluso algo más rápido, la zapatilla se comporta. Sigue siendo estable, no se desmonta y no castiga después.
Pero cuando aprietas es cuando más se nota su carácter: seria, firme, plana y poco fiestera.
No es una zapatilla para entrenamientos rápidos puros. Pero si dentro de una salida mixta toca meter un bloque vivo, puede hacerlo.
Acompaña, pero no pone la música.
Lo mejor de las Brooks Ghost Trail
- Comodidad mantenida incluso en tiradas largas.
- Estabilidad muy clara.
- Seguridad en tierra compacta, arenilla y caminos fáciles.
- Buen comportamiento en lluvia y barro para su enfoque.
- Asfalto más que aceptable para uso mixto.
- Espuma firme, pero no seca.
- Upper con buena sujeción.
- Buen ajuste con runner loop en talón estrecho.
- Plataforma ancha y segura: 117 mm en antepié y 93 mm en talón.
- Tacos de 3 mm suficientes para gravel, parque y caminos sencillos.
- Sirve para muchos entrenamientos reales.
- No castiga especialmente pies ni piernas.
- Muy buena zapatilla para salir sin saber exactamente qué terreno te vas a encontrar.
Lo peor de las Brooks Ghost Trail
- No tiene mucha chispa.
- No empuja.
- No es especialmente ágil.
- La transición es algo plana.
- El upper es algo firme.
- No tiene sensación premium.
- En asfalto se nota que no es su terreno ideal, aunque cumple.
- En barro muy abundante puede patinar.
- La evacuación de barro es buena, pero no excelente.
- Puede molestar algo en pies sensibles o dedos conflictivos.
Para quién sí recomiendo las Brooks Ghost Trail
La recomiendo para:
- corredores populares;
- ritmos normales;
- rodajes tranquilos;
- tiradas largas suaves;
- uso mixto asfalto-camino;
- parque;
- tierra compacta;
- arenilla;
- pistas forestales fáciles;
- lluvia y barro ocasional;
- gente que prioriza comodidad, estabilidad y seguridad;
- gente que quiere salir desde casa y correr por lo que se encuentre.
Es una zapatilla para quien entrena antes o después de trabajar, no va a 3:30 min/km y quiere volver entero sin convertir cada salida por el parque en una candidatura al UTMB.
Para quién no recomiendo las Brooks Ghost Trail
No la veo tan clara para:
- quien busque mucha chispa;
- quien quiera tacto muy blando;
- quien priorice sensación premium;
- quien haga trail técnico de forma habitual;
- quien corra mucho por barro profundo;
- quien quiera series cortas o cambios explosivos;
- quien busque máxima agilidad;
- quien quiera una zapatilla divertida.
Puede hacer muchas cosas, pero no todas con alegría. Su gracia no es emocionarte. Su gracia es resolver.
Veredicto final
La Brooks Ghost Trail es una zapatilla muy honesta: cómoda, firme, estable, segura y bastante más capaz de lo que parece. ¿Quieres hacer un poco de todo, pero no mucho de algo en específico, y no tienes claro qué zapatilla elegir? Esta es tu zapatilla. Créeme, no luce, pero no falla, y estas zapatillas “trabajadoras” me encantan.
Los datos oficiales ya la colocan como una zapatilla híbrida para asfalto, parques, gravel y senderos arreglados. Mis mediciones van en la misma dirección: 304 g en talla EU 43, tacos de 3 mm, plataforma generosa y durezas que explican esa sensación de pisada firme, protegida y estable.
No es espectacular. No es rápida. No es blandita. No tiene ese punto de “me la pongo y me cambia la vida”. Pero funciona. Y funciona en muchos escenarios reales: recuperaciones, rodajes, tiradas largas, asfalto hasta el camino, tierra compacta, arenilla, caminos fáciles, lluvia, barro ocasional y cambios controlados.
Tiene más oficio que espectáculo.
Si buscas una zapatilla door-to-trail / gravel para correr por asfalto, parque y caminos sin postureo trailero, tiene mucho sentido.
Si buscas fuegos artificiales, no es esta.
Conclusión corta:
La Brooks Ghost Trail no viene a alegrarte el entrenamiento. Viene a que puedas hacerlo sin tonterías.
FAQ Brooks Ghost Trail
¿Las Brooks Ghost Trail sirven para asfalto?
Sí, sirven para asfalto dentro de un uso mixto. No son una zapatilla puramente asfaltera, pero funcionan bien para salir desde casa, hacer unos kilómetros por acera y llegar al parque, camino o pista.
¿Las Brooks Ghost Trail sirven para trail técnico?
No las usaría como primera opción para trail técnico habitual. Funcionan mejor en caminos fáciles, tierra compacta, gravel, parque y pistas sencillas.
¿Son cómodas para tiradas largas?
Sí. En tiradas de 19 a 25 km, la comodidad se mantuvo hasta el final. No son blandas, pero tampoco se vuelven secas ni castigadoras.
¿Agarran bien en barro?
Para ser una zapatilla door-to-trail / gravel, agarran bastante bien. En muchísimo barro pueden patinar y la evacuación no es perfecta, pero el comportamiento general fue muy bueno para su enfoque.
¿Son rápidas?
No especialmente. Pueden hacer ritmos vivos y cambios controlados, pero no tienen mucha chispa. Acompañan, pero no empujan.
¿Para qué corredor tienen más sentido?
Para corredor popular que hace rodajes tranquilos o normales, mezcla asfalto con caminos, busca estabilidad y comodidad, y quiere una zapatilla fiable para casi todo lo razonable.
¿Tallan normal?
En mi caso, usando la misma talla habitual, el tallaje fue correcto. Con talón estrecho necesité runner loop para mejorar el bloqueo.
¿Cuánto pesan las Brooks Ghost Trail?
Brooks declara 300,5 g / 10,6 oz en hombre. En mi par, talla EU 43, el peso medido fue de 304 g.
¿Qué profundidad tienen los tacos?
Brooks declara tacos de 3 mm en la suela TrailTack Green. En mi medición casera, la profundidad aproximada también fue de 3 mm.
¿Son buenas como zapatilla única gravel o door-to-trail?
Sí, si tu uso principal es asfalto hasta el camino, parque, tierra compacta, pistas fáciles y algo de barro ocasional. No si tu prioridad es trail técnico o entrenamientos rápidos.
