¿Recomiendo la PUMA Deviate Pure Nitro?
Sí, recomiendo la PUMA Deviate Pure Nitro. Ale, ya te puedes salir si quieres.



Y la recomiendo bastante, pero no como zapatilla para todo el mundo ni para cualquier uso. La recomiendo si buscas una zapatilla ligera, estable, sin placa y claramente enfocada a entrenamientos vivos: rodajes alegres, tempo, fartlek, series, tiradas largas con bloques e incluso competiciones populares de 5K, 10K o media maratón.
La PUMA Deviate Pure Nitro me parece una zapatilla muy completa, con mucho oficio y con una virtud bastante importante: está enfocada al rendimiento, pero no te hace sufrir cuando sales de su terreno ideal.
No es la más cómoda para recuperar. No es la más blanda. No es un sofá. No es la zapatilla que elegiría para hacer todos mis rodajes lentos buscando el máximo mimo posible. Pero cumple sorprendentemente bien en ritmos suaves y mejora mucho cuando el entrenamiento empieza a tener intención.
Después de algo más de 120 km con ellas, probándolas en recuperación, rodajes suaves, tiradas largas, tempo, series y una prueba VAM, la conclusión es clara: me parece una de esas zapatillas que quizá no hacen ruido desde el primer día, pero que cuanto más las usas más entiendes por qué funcionan.
Ahora bien, no todo es perfecto. El PUMAGRIP agarra de maravilla, probablemente sea uno de los grandes argumentos de la zapatilla, pero tras unos 120 km ya aprecio desgaste en el antepié. Y eso, sinceramente, no me gusta verlo tan pronto.
Así que sí: la recomiendo. Pero con dos matices claros.
La recomendaría mucho para entrenar vivo y competir hasta media maratón popular.
Y vigilaría la durabilidad de la suela delantera, sobre todo si, como yo, cargas bastante de mediopié o antepié.
Puma Deviate Pure Nitro para el pelotón de atrás
La PUMA Deviate Pure Nitro es una zapatilla que, de entrada, puede engañar un poco.
Por peso, geometría, tacto y planteamiento, parece una zapatilla claramente orientada a correr vivo. De esas que en la ficha técnica casi te miran con cara de “si vas a 6:30/km, igual no era necesario que me sacaras de la caja”.
Pero luego viene la realidad.
Y la realidad, al menos para un corredor popular como yo, es bastante más interesante: la PUMA Deviate Pure Nitro no solo funciona cuando aprietas. Funciona muy bien cuando aprietas, sí, pero también sabe bajar revoluciones sin convertirse en una zapatilla rara, exigente o incómoda.
Después de algo más de 120 km con ellas, usándolas en recuperación, rodajes suaves, tiradas largas, tempo, series y una prueba VAM, mi conclusión es bastante clara:
la PUMA Deviate Pure Nitro es una zapatilla muy completa, claramente enfocada al rendimiento, pero sin hacerte sufrir en casi ningún contexto.
No es una zapatilla de máximo confort. No es un sofá. No es la zapatilla que elegiría para recuperar siempre. Tampoco es una voladora radical. Pero como herramienta de entrenamiento vivo para corredor popular, tiene muchísimo sentido.
Eso sí: no todo es perfecto. El PUMAGRIP agarra de maravilla, pero tras unos 120 km ya veo desgaste en el antepié, y eso me gusta bastante menos.
Así que vamos por partes, porque esta zapatilla merece una review larga y no un “va bien, compra”.
Resumen rápido de la PUMA Deviate Pure Nitro
La PUMA Deviate Pure Nitro es una zapatilla de asfalto, neutra, ligera, sin placa y orientada a entrenamientos con intención.
Su terreno más natural está en:
- rodajes alegres;
- tempo;
- fartlek;
- series;
- entrenamientos mixtos;
- tiradas largas con bloques;
- 5K, 10K y media maratón popular.
No la veo tanto como zapatilla principal para recuperación pura, rodajes lentos buscando máximo confort o distancias más largas que media maratón. Si bien puede ir aceptable como zapatilla única, aquí también te recomendaría otras opciones.
Su gran virtud es que consigue ser rápida sin ser inestable, ligera sin ser endeble y reactiva sin ser especialmente agresiva.
Su gran duda, de momento, es la durabilidad inicial de la suela en antepié.
Ficha técnica y mediciones propias
En mi talla 42,5, la PUMA Deviate Pure Nitro me pesó inicialmente 216 gramos. Después de unos 120 km, la medición fue de 219 gramos.
Esa diferencia de 3 gramos no la considero relevante. Puede depender de suciedad, humedad residual, variación de la báscula o simplemente condiciones distintas de medición. No hay que sacar poesía de cada gramo, que luego acabamos midiendo zapatillas como si fueran muestras de laboratorio de la NASA.
Lo interesante está más en las durezas y en cómo han evolucionado.
Mediciones iniciales
| Medición inicial | Resultado |
|---|---|
| Peso en talla 42,5 | 216 g |
| Dureza suela antepié | 52 |
| Dureza suela mediopié | 54 |
| Dureza suela talón | 54 |
| Dureza mediasuela antepié Shore C | 36 |
| Dureza mediasuela mediopié Shore C | 35 |
| Dureza mediasuela talón Shore C | 36 |
| Anchura antepié | 113,8 mm |
| Anchura mediopié | 78,8 mm |
| Anchura talón | 93,1 mm |
Mediciones tras unos 120 km
| Medición tras 120 km aprox. | Resultado |
|---|---|
| Peso en talla 42,5 | 219 g |
| Dureza suela antepié | 45 |
| Dureza suela mediopié | 49 |
| Dureza suela talón | 52 |
| Dureza mediasuela antepié Shore C | 32 |
| Dureza mediasuela mediopié Shore C | 36 |
| Dureza mediasuela talón Shore C | 36 |
Hay varias cosas interesantes aquí.
La primera es que la mediasuela se ha suavizado ligeramente en el antepié, pasando de 36 a 32 Shore C. Esto encaja con mi sensación: al principio ya era cómoda, pero no el súmmum del confort; con los kilómetros se ha vuelto un poco más amable delante, sin perder estructura.
La segunda es que el mediopié y el talón de la mediasuela prácticamente no cambian. Eso es buena señal. No noto la zapatilla vencida, ni plana, ni seca. Sigue teniendo ese tacto firme-reactivo-cómodo que la define. ¡Matiz! Yo piso de antepie o mediopie asi que es normal menos desgaste o menos cambio segun se acercan las mediciones al talón.
La tercera, y menos positiva, está en la suela. La dureza de la suela baja claramente en antepié, de 52 a 45, y es justo ahí donde también aparece desgaste visible. Eso no me encanta con solo unos 120 km.
Cómo se ha probado
La he usado en una distribución bastante completa de entrenamientos. No ha sido una prueba de “me la pongo dos días, hago una foto con cara intensa y ya tengo opinión”.
Estas son las sesiones principales registradas:
| Fecha | Sesión | Distancia | Ritmo / uso principal |
|---|---|---|---|
| 9 junio | Recuperación | 6,50 km | 6:30/km aprox. |
| 10 junio | Rodaje largo suave | 14,16 km | 6:19/km aprox. |
| 12 junio | Series | 8,50 km | 3 x 1 km sobre 4:40-4:45/km |
| 13 junio | Recuperación | 7,61 km | 6:35/km aprox. |
| 15 junio | Tempo | 8,45 km | Bloques sobre 5:06/km |
| 16 junio | Tirada larga | 16,01 km | 6:17/km aprox. |
| 18 junio | Rodaje comparativo de sensaciones | 6,51 km | 6:31/km aprox. |
| 26 junio | Prueba VAM | 9,15 km | 5 min a 3:59/km aprox. |
| 27 junio | Recuperación | 4,80 km | 6:42/km aprox. |
| 29 junio | Tempo | 9,11 km | Bloques sobre 5:07/km y 4:56/km |
| 30 junio | Tirada larga | 19,25 km | 6:18/km aprox. |
| 3 julio | Series | 10,02 km | 5 x 1 km sobre 4:41/km |
Total registrado: unos 120 km.
Eso permite valorar la zapatilla en casi todos los escenarios reales donde tiene sentido usarla: lento, suave, largo, vivo, rápido, sostenido y repetido.


Ajuste, talla y primeras sensaciones
En mi caso, la talla 42,5 me ha ido bien.


Esto es relevante porque suelo moverme muchas veces en talla 43, pero en esta PUMA no he tenido sensación de ir corto. La zapatilla ajusta bien, bloquea bien el pie y tiene una horma que, personalmente, me resulta cómoda.
La puntera es algo afilada. No es una horma especialmente cuadrada ni generosa delante. Para mi pie eso no es un problema; de hecho, me gustan bastante las zapatillas con cierta precisión en la parte delantera. Pero si tienes el antepié ancho o buscas mucho espacio, esto conviene tenerlo en cuenta.
La primera sensación al calzarla fue buena: ligera, bastante cómoda, con buena sujeción de talón y una pisada que no se sentía ni blanda ni dura. Más bien ese punto intermedio de zapatilla de trabajo: firme, pero no seca; reactiva, pero no incómoda; cómoda, pero no mimosa.
Y esa sensación se ha mantenido bastante durante toda la prueba.
Upper: correcto, buen bloqueo y calor asumible
El upper de la PUMA Deviate Pure Nitro no me parece espectacular, pero sí muy funcional.

Y a veces eso es mejor.
El pie queda bien sujeto. El mediopié ajusta correctamente, el talón bloquea muy bien y la lengüeta resulta cómoda. No he tenido problemas de desplazamiento del pie dentro de la zapatilla, ni siquiera en series de 1 km o en la prueba VAM.
En ritmos vivos, el upper siguió funcionando perfectamente. Esto es importante porque una zapatilla puede ser cómoda trotando, pero si luego el pie se mueve cuando aprietas, el invento se cae bastante rápido. Aquí no ha pasado.
Los cordones son normales, pero hacen su trabajo. La lengüeta no me ha generado molestias relevantes. El collar del talón tiene estructura y acolchado suficiente sin parecer una zapatilla maximalista de entrenamiento diario.
En cuanto a transpirabilidad, diría que el upper es correcto, no especialmente fresco. La he usado con bastante calor, incluso en días de 30-34 ºC, y se nota algo de acumulación térmica. Pero tampoco ha sido un problema grave.
Con mucho calor apareció una pequeña ampolla en un dedo tras una tirada larga, pero fue mínima y no tengo claro que se pueda atribuir directamente a la zapatilla. Me parece más probable que fuese una combinación de calor, sudor, duración y mala suerte de las normales cuando corres en verano y no en un catálogo.
Conclusión del upper: no enamora, pero cumple muy bien.
Y eso, en una zapatilla de este tipo, es bastante.
Mediasuela: firme-reactiva-cómoda
La mediasuela es probablemente la parte más importante de la PUMA Deviate Pure Nitro.


Mi definición sería:
firme-reactiva-cómoda.
No blanda. No esponjosa. No extremadamente elástica. No una nube. No una zapatilla de esas en las que metes el pie y parece que estás pisando masa de croissant.
Pero tampoco es dura.
Tiene ese punto de firmeza que ayuda a que la zapatilla mantenga estructura y precisión. A la vez, cuando aprietas, responde. No con una sensación radical o explosiva, sino con continuidad. Te deja correr, te ayuda y no se pone nerviosa.
Esto me parece uno de sus grandes aciertos.
Porque muchas zapatillas rápidas tienen un problema: son divertidas cuando vas fuerte, pero algo incómodas o tontas cuando vas lento. O al revés: son cómodas para todo, pero cuando quieres apretar notas que pesan, se hunden o no devuelven demasiado.
La Deviate Pure Nitro se coloca en un punto intermedio bastante fino.
A ritmos lentos cumple. A ritmos vivos trabaja. Y a ritmos altos sigue teniendo margen.
Tras unos 120 km, la mediasuela se nota un poco más amable delante, y las mediciones lo apoyan: en antepié baja de 36 a 32 Shore C. Pero no he notado que pierda estructura. El mediopié y el talón se mantienen prácticamente igual, y en carrera sigue transmitiendo una sensación bastante consistente.
Esto es importante: se ha suavizado un poco, pero no se ha apagado.
Geometría, transición y rocker
La transición de la PUMA Deviate Pure Nitro me ha parecido bastante natural desde el principio.




Tiene rocker delantero, pero no es una zapatilla que te obligue a correr de una forma exagerada. No la he sentido agresiva, ni rara, ni excesivamente dirigida. Simplemente facilita la salida del apoyo cuando empiezas a correr con algo más de intención.
A ritmos lentos, el rocker no molesta. No es de esas zapatillas que a 6:40/km te hacen sentir que llevas una herramienta diseñada para otra persona. Se deja llevar.
A ritmos vivos, la geometría gana sentido. La zapatilla transiciona bien, no se queda pegada al suelo y ayuda a mantener continuidad.
No diría que el rocker sea el protagonista absoluto. De hecho, no me parece que esta zapatilla vaya de “mira qué rocker tengo”. Me parece más equilibrada que eso. La geometría acompaña a la mediasuela y a la estabilidad, que para mí son los puntos que realmente construyen la experiencia.
Estabilidad: una de sus grandes virtudes
La estabilidad me ha sorprendido para bien.




No estamos hablando de una zapatilla de estabilidad ni de una zapatilla con soporte intrusivo. No hay una pieza que te empuje el arco ni una corrección evidente. Y mejor, porque yo no buscaba eso.
Pero sí es una zapatilla muy asentada para su perfil.
La base no es gigantesca, pero las medidas son suficientes para dar confianza: 113,8 mm en antepié, 78,8 mm en mediopié y 93,1 mm en talón según mis mediciones. No es un ladrillo ancho, pero tampoco una zapatilla nerviosa.
En rodajes lentos se mantiene estable. En tiradas largas, también. En series, incluso repitiendo esfuerzos, siguió igual de estable de la primera a la quinta repetición.
Y esto me parece clave: la Deviate Pure Nitro no solo corre bien; corre con control.
Para corredores populares esto importa muchísimo. No todos tenemos técnica perfecta, apoyo precioso y una cadera que parece editada por ordenador. Una zapatilla que responde pero mantiene control suma mucho.
Ritmos lentos y recuperación: cumple mejor de lo que parece
Aquí tenía dudas.
La PUMA Deviate Pure Nitro no parece una zapatilla pensada para recuperar. Y no lo es. Pero una cosa es que no sea su terreno natural y otra que no pueda hacerlo.
La he usado en recuperaciones y rodajes suaves sobre 6:30-6:40/km, incluso después de entrenamientos fuertes. La conclusión es clara: no molesta.
Y en una zapatilla de este perfil, eso ya es bastante.
No es la más blanda. No es la más cómoda. No es la que elegiría si solo quiero salir a soltar piernas sin pensar en nada. Hay zapatillas mejores para eso.
Pero la Deviate Pure Nitro no se vuelve exigente, no te pide correr rápido y no castiga. Se deja llevar con solvencia.
Después de la prueba VAM, al día siguiente hice una recuperación de 4,80 km a 6:42/km, con las piernas normales. La zapatilla no aportó una sensación especialmente mimosa, pero tampoco molestó. Y eso resume muy bien su papel en recuperación: no es su especialidad, pero cumple.
Para mí, a ritmos lentos es una zapatilla de notable. No de sobresaliente, porque le falta ese punto de confort absoluto. Pero sí de notable porque, para ser una zapatilla tan enfocada al rendimiento, baja muy bien de revoluciones.
Rodajes suaves y uso diario
En rodajes normales alrededor de 6:00-6:30/km, la zapatilla se comporta bastante bien.
No tiene esa sensación de zapatilla diaria clásica, ancha, blanda y amable. Aquí sigues notando que llevas algo más ligero, más afilado y más orientado a trabajar.
Pero eso no es necesariamente malo.
Para un rodaje suave puro, donde solo quieres acumular kilómetros con la mayor comodidad posible, quizá elegiría otra zapatilla. Pero para esos rodajes donde sabes que igual acabas apretando un poco, donde hay cuestas, donde quieres una zapatilla que no se arrastre, la Deviate Pure Nitro tiene mucho sentido.
Me parece especialmente buena para el típico entrenamiento en el que sales sin grandes pretensiones y acabas metiendo tramos alegres porque la zapatilla acompaña y el cuerpo no protesta demasiado.
No es una diaria universal para todo el mundo. Pero sí puede funcionar como una diaria rápida o como una zapatilla de rotación muy versátil.
Tirada larga: sí hasta media maratón popular
Una de las pruebas más importantes fue la tirada larga de 19,25 km.
Fue a 6:18/km de ritmo activo, con 163 m de desnivel positivo y temperatura alta, cerca de 30 ºC de media, con registros de hasta 34 ºC.
No era una tirada amable.
La zapatilla siguió siendo cómoda, estable y con el mismo tacto firme-reactivo hasta el final. No se quedó seca ni plana. No tuve sensación de que la mediasuela se viniera abajo.
Pero en los últimos kilómetros sí aparece un matiz: empieza ese punto en el que algo más de mimo no vendría mal.
Esto coloca muy bien su límite.
Para media maratón popular, sí la veo perfectamente válida. De hecho, la veo bastante buena si buscas una zapatilla ligera, estable, sin placa y con respuesta.
Para más de media maratón, no la metería como primera opción.
No porque no pueda. Poder, probablemente puede. Pero ya entramos en una zona donde preferiría más protección, más confort o una zapatilla menos enfocada al rendimiento.
En tirada larga suave, puede que elijas algo más cómodo. En tirada larga con bloques, final vivo o progresivo, la PUMA Deviate Pure Nitro empieza a tener muchísimo sentido.
Ahí sí la veo en su terreno: no solo aguantar kilómetros, sino aprovecharlos.
Tempo: donde más natural se siente
Si tuviera que elegir un uso principal para la PUMA Deviate Pure Nitro, probablemente sería este: tempo y rodajes vivos.
Hice un par de sesiones con dos bloques claros: uno de casi 2 km sobre 5:07/km y otro de algo más de 2 km sobre 4:56/km. Y ahí la zapatilla se siente especialmente lógica.
No da una sensación de explosividad exagerada. No parece que te dispare hacia delante como si llevases una catapulta debajo del pie. Lo que transmite es más útil: eficiencia y continuidad.
Puedes sostener ritmo. Puedes correr con intención. Puedes mantener apoyo estable. Y la zapatilla no se vuelve protagonista para mal.
En mi caso, como corredor popular, este tipo de ritmos son mucho más representativos que ir a 4:00/km. La zapatilla tiene motor para ir más rápido, pero yo no puedo sostener esos ritmos durante mucho tiempo. En cambio, alrededor de 5:00/km sí puedo hacer bloques de trabajo reales.
Y ahí está una de las claves de esta zapatilla:
no necesitas ser rapidísimo para aprovecharla.
Aunque su máximo potencial esté en ritmos más altos, también ayuda a corredores más lentos cuando entramos en nuestros ritmos vivos personales.
Para mí, esto la hace mucho más interesante que una zapatilla que solo cobra sentido cuando corres a ritmos que, siendo sinceros, muchos vemos más en Strava ajeno que en nuestro reloj.
Series: rendimiento sin perder control
Hice dos sesiones de series con ella. Y la última sesión fue perfecta para cerrar la prueba: 5 x 1 km dentro de un entrenamiento total de 10,02 km.
Los cinco miles salieron así:
| Serie | Ritmo |
|---|---|
| 1 | 4:42/km |
| 2 | 4:40/km |
| 3 | 4:39/km |
| 4 | 4:39/km |
| 5 | 4:43/km |
Media aproximada: 4:41/km.
Para mi nivel, esto ya son series vivas. No es un rodaje con aspiraciones ni una alegría de 200 metros. Son repeticiones donde la zapatilla tiene que responder varias veces, mantener estabilidad y bloquear bien el pie.
La PUMA Deviate Pure Nitro ayudó claramente. Se mantuvo igual de estable en la quinta serie que en la primera, y el upper siguió sujetando bien.
No la definiría como una zapatilla radical de series. No es esa sensación agresiva, seca o de competición pura. Pero sí es una herramienta muy seria para series populares en asfalto.
Lo importante no es que pueda hacer un kilómetro rápido. Muchas zapatillas pueden hacerlo una vez. Lo importante es que puede repetir esfuerzos de forma regular sin venirse abajo.
Cinco miles después, la PUMA no hizo fuegos artificiales. Hizo algo más útil: repetir bien sin ponerse tonta.
Prueba VAM: más motor del que yo puedo sostener
La prueba VAM fue probablemente el entrenamiento que más me ayudó a entender el techo de la zapatilla.
Hice un bloque de 5 minutos a tope, cubriendo aproximadamente 1.253 metros a 3:59/km. Para mi nivel, eso ya es ir bastante al límite.
Y aquí la sensación fue clara: yo me acerqué a mi límite, la zapatilla no.
La Deviate Pure Nitro siguió ayudando claramente. Se mantuvo estable, el upper bloqueó perfectamente, el PUMAGRIP dio confianza y la mediasuela se sintió firme, reactiva y cómoda.
Esto no la convierte en una voladora pura. No lo es.
Pero sí demuestra que tiene rango de sobra para ritmos altos puntuales. Y para corredores populares, esto es interesante porque probablemente el límite aparezca antes en nosotros que en la zapatilla.
La VAM me enseñó el techo potencial. Los tempos me enseñaron el uso real.
Y esa combinación me parece bastante potente.
PUMAGRIP: agarre excelente, desgaste delantero preocupante
El PUMAGRIP es uno de los grandes protagonistas de esta zapatilla.








En agarre, me parece excelente.
En seco da muchísima confianza. En zonas húmedas, charcos, asfalto mojado y algo de tierra o suciedad, también ha funcionado muy bien. La sensación de seguridad es muy alta.
Y esto no solo importa por no resbalar. Importa porque cuando una zapatilla agarra bien, corres más tranquilo. Apoyas sin dudar. En curvas, cambios de ritmo, zonas sucias o días raros, eso suma mucho.
Durante gran parte de la prueba, el PUMAGRIP fue uno de los argumentos más fuertes de la zapatilla.
Pero aquí viene la rectificación importante: con unos 120 km, el antepié ya muestra desgaste visible.
Y no me gusta.
No significa que la zapatilla esté acabada. No significa que el agarre haya desaparecido. No significa que haya que dramatizar como si la suela se hubiese evaporado en una cuneta.
Pero con este kilometraje, esperaba mejor aspecto en esa zona.
Además, mis mediciones van en la misma dirección: la dureza de la suela en antepié pasó de 52 a 45, mientras que en talón apenas bajó de 54 a 52. El mayor cambio está justo delante, que es donde también veo el desgaste.
Tiene sentido porque mi pisada carga más en mediopié/antepié. Pero una cosa es que se entienda y otra que me guste.
Por tanto, el resumen del PUMAGRIP queda así:
agarre sobresaliente; durabilidad inicial del antepié, a vigilar.
Y esto le resta puntos a una zapatilla que, por comportamiento, estaba rozando una nota muy alta.
Durabilidad tras 120 km
Después de unos 120 km, la situación es esta:
- el upper está bien;
- el talón sigue bloqueando correctamente;
- la mediasuela mantiene estructura;
- el tacto sigue siendo firme-reactivo-cómodo;
- hay arruguillas normales en la mediasuela;
- hay arañazos estéticos en zonas de espuma expuesta;
- el PUMAGRIP del antepié muestra desgaste visible.




Las arruguillas no me preocupan. Los arañazos en la mediasuela tampoco demasiado, especialmente en zonas donde no hay suela y la espuma queda más expuesta.
Lo que sí me deja dudas es la suela delantera.
No puedo decir cómo estará con 300, 400 o 500 km. Eso sería inventar. Pero sí puedo decir que, con unos 120 km, el desgaste del antepié aparece antes de lo que me gustaría.
Esto cambia la lectura final.
La zapatilla sigue siendo muy buena. Pero ya no puedo decir “durabilidad inicial impecable”. No lo es.
Diría:
estructura general muy bien; mediasuela bien; upper bien; suela con agarre brutal, pero desgaste delantero prematuro para mi gusto.
Para 5K, 10K y media maratón
Después de la prueba, la veo perfectamente válida para competir a nivel popular en 5K y 10K.
No es una voladora pura, pero sí es ligera, estable, rápida y suficientemente reactiva. Para quien quiera correr sin placa o no quiera una zapatilla agresiva de competición, puede tener mucho sentido.
Para media maratón, también la veo válida.
De hecho, creo que ahí puede funcionar muy bien para corredores populares que busquen una zapatilla ligera, estable y con respuesta, pero sin meterse en una opción radical.
Para más distancia, no la elegiría como primera opción. En maratón o tiradas muy largas, buscaría más mimo, más protección o una zapatilla más orientada a muchas horas.
Así que mi corte sería bastante claro:
5K: sí.
10K: sí.
Media maratón: sí.
Más de media maratón: yo buscaría otra cosa.
Para quién recomiendo la PUMA Deviate Pure Nitro
La recomiendo si buscas una zapatilla:
- ligera;
- estable;
- sin placa;
- con buena respuesta;
- para entrenamientos vivos;
- para rodajes alegres;
- para tempo;
- para fartlek;
- para series;
- para tiradas largas con bloques;
- para competir 5K, 10K o media maratón popular;
- para entrenar fuerte sin sentir que vas vendido.
También la recomiendo si quieres una zapatilla de rendimiento que no sea excesivamente exigente. No es una zapatilla radical, y eso para muchos corredores populares es una virtud.
Para quién no la recomiendo
No la elegiría como primera opción si buscas:
- máxima comodidad blanda;
- recuperación pura;
- rodajes lentos como uso principal;
- tiradas muy largas;
- maratón;
- upper especialmente fresco;
- sensación de mucha amortiguación blanda;
- máxima confianza inicial en durabilidad de suela.
Si cargas mucho el antepié, como es mi caso, también vigilaría el desgaste de la suela delantera.
Lo mejor de la PUMA Deviate Pure Nitro
Lo mejor es su equilibrio.
No destaca solo por una cosa. No es una zapatilla de “mira qué rebote”, “mira qué blanda”, “mira qué radical” o “mira qué ligera y luego ya veremos si se puede correr”.
Destaca porque hace muchas cosas bien.
Es ligera. Es estable. Responde. Agarra mucho. Corre lento sin molestar. Corre vivo muy bien. Aguanta series. Aguanta tempo. Puede con tiradas largas hasta media maratón. Y no te obliga a ser un corredor rapidísimo para sacarle partido.
Es una zapatilla con mucho oficio.
Lo peor de la PUMA Deviate Pure Nitro
Lo peor, para mí, es el desgaste inicial del PUMAGRIP en antepié.
También se puede señalar que no es la más cómoda para ritmos lentos, que no es especialmente fresca en verano y que para más de media maratón pediría más mimo.
Pero esos son matices bastante esperables por el tipo de zapatilla que es.
Lo de la suela me parece más importante porque el agarre es precisamente uno de sus puntos fuertes. Si el PUMAGRIP agarra tan bien pero empieza a desgastarse demasiado pronto delante, ahí hay una tensión clara entre rendimiento y durabilidad.
Y conviene decirlo.
Conclusión final
La PUMA Deviate Pure Nitro es una zapatilla completa, claramente enfocada al rendimiento, pero sin hacerte sufrir en casi ningún contexto.
No es la más cómoda, no es la más blanda, no es la más fresca y no es una voladora radical. Pero es ligera, estable, eficiente, bastante cómoda, muy buena en tempo, muy buena en series, válida para media maratón popular y con un agarre excelente.
Su principal problema es que el PUMAGRIP del antepié muestra desgaste visible demasiado pronto para mi gusto.
Y ese matiz importa.
Porque si solo hablamos de comportamiento, la zapatilla es de notable alto o sobresaliente bajo. Pero si metemos durabilidad inicial de suela en la ecuación, hay que ser más prudente.
Mi resumen sería este:
La PUMA Deviate Pure Nitro es una herramienta de rendimiento muy completa para corredores populares: rápida, estable, ligera y con mucho oficio. No te hace sufrir casi en ningún terreno, pero su suela delantera habrá que vigilarla más de lo que me gustaría.
