Brooks Glycerin Flex tras 164 km sobre una carretera rodeada de árboles

Brooks Glycerin Flex review: 164 km para entender una zapatilla muy distinta

¿Recomiendo las Brooks Glycerin Flex?

Sí. Mucho, de hecho. Pero no como zapatilla única ni para todo el mundo.

Después de 164 km, las Brooks Glycerin Flex me han acabado encantando. Y lo curioso es que me gustan bastante más ahora que cuando empecé a correr con ellas.

No porque la espuma haya necesitado 100 km para despertar. No porque mágicamente hayan mejorado con el uso. La mediasuela, de hecho, se siente prácticamente igual.

Me gustan más porque he necesitado kilómetros para entender qué demonios estaba haciendo Brooks con esta zapatilla.

La Glycerin Flex no consiste simplemente en coger una zapatilla cómoda y hacerla muy flexible. Lo interesante es cómo esa flexibilidad permite que la propia zapatilla se adapte al movimiento del pie, se deforme debajo de él y deje que sea el cuerpo quien encuentre su posición con bastante libertad.

Al principio no es una sensación escandalosa. No das tres pasos y piensas: «madre mía, esto se dobla como una chancla».

Es bastante más sutil.

Con los kilómetros empiezas a darte cuenta de que la zapatilla trabaja contigo en lugar de intentar dirigir constantemente cómo tienes que pisar.

Y ahí, sinceramente, creo que Brooks se ha sacado algo bastante serio de la manga. Por mantener la web apta para todos los públicos vamos a dejar la anatomía fuera de esta frase.

El resultado es una zapatilla muy cómoda, blandita en el buen sentido, estable de una forma bastante particular, válida para muchos ritmos y capaz de hacer tiradas largas sin problemas.

Pero también tiene límites claros.

Cuando toca correr realmente fuerte, acompaña, pero poco más. El agarre en mojado podría ser bastante mejor. El upper es fantástico, pero caluroso. Y si te metes por grava, los enormes huecos de la suela pueden empezar una colección privada de guijarros.

La Glycerin Flex no es perfecta.

Pero sí es diferente de verdad.

Y en un mercado lleno de zapatillas que intentan diferenciarse cambiando tres milímetros de espuma y poniendo otro nombre en mayúsculas, eso ya tiene bastante mérito.

Resumen después de 164 km

La Brooks Glycerin Flex es una zapatilla de entrenamiento diario para asfalto construida alrededor de una idea muy concreta: permitir bastante más movimiento y flexión del pie de lo habitual.

Brooks utiliza una gran FlexZone en el mediopié y un antepié segmentado para conseguirlo. La mediasuela es DNA TUNED nitrogenada y la marca declara 258 g y 6 mm de drop. La propia Brooks la orienta a asfalto, entrenamiento diario y larga distancia.

Después de 164 km, mi diagnóstico sería este:

Lo hace muy bien: recuperación, rodajes tranquilos, entrenamiento diario, rodajes algo alegres y tiradas largas.

Puede hacerlo: tempo e incluso series.

No es donde la elegiría: entrenamientos de calidad realmente exigentes.

Su gran virtud: una sensación de libertad y adaptación del pie que me parece prácticamente única entre las zapatillas de entrenamiento que he probado.

Su principal peaje: cuando quieres rendimiento puro, toda esa libertad deja de aportar demasiado y el motor tiene que salir principalmente de ti.

Y hay algo importante: no creo que sea una zapatilla que se entienda completamente probándola dos veces.

A mí me ha ocurrido justo lo contrario.

Cuanto más la he usado, más sentido le he encontrado.

Datos técnicos oficiales de las Brooks Glycerin Flex

Estos son exclusivamente datos proporcionados por Brooks. No están mezclados con mis mediciones.

DatoBrooks Glycerin Flex
TipoZapatilla de running para asfalto
Uso oficialDía a día, larga distancia, entrenamiento
MediasuelaDNA TUNED con nitrógeno inyectado
Sistema de flexibilidadFlexZone
Diseño antepiéPodular / segmentado
Drop oficial6 mm
Peso oficial hombre258 g
UpperPunto flexible
Material reciclado en upper62,8 %
Precio oficial180 €

Brooks explica que la DNA TUNED utiliza células de diferente tamaño según la zona de la mediasuela y que la combinación de FlexZone y diseño podular busca permitir mayor flexibilidad y libertad de movimiento. También define el upper como suave y transpirable. Esto último, como veremos después, no coincide completamente con mi experiencia cuando hace calor.

Mis mediciones caseras

Aquí entramos en mis propias mediciones. No son datos de laboratorio ni pretenden tener esa precisión.

MediciónResultado
Peso en mi talla 43266 g
Dureza suela antepié50
Dureza suela mediopié50
Dureza suela talón50
Dureza mediasuela antepié30 Shore C
Dureza mediasuela mediopié30 Shore C
Dureza mediasuela talón31 Shore C
Longitud total29,8 cm
Inicio rocker delantero20,9 cm desde el talón
Inicio rocker delantero70 % de la longitud
Longitud rocker delantero8,9 cm / 30 %
Ángulo rocker delantero19°
Rocker trasero3,8 cm / 13 %
Ángulo rocker trasero15°
Anchura máxima antepié115,5 mm
Anchura máxima mediopié84,7 mm
Anchura máxima talón90,6 mm

En la dureza de la goma exterior he mantenido el valor obtenido con mi durómetro, pero no voy a inventarme una escala que no dejé registrada durante la medición.

¿Qué explican estos números?

La mediasuela es extraordinariamente homogénea: 30 Shore C delante, 30 en mediopié y 31 detrás.

Eso encaja bastante bien con mis sensaciones porque el carácter de la zapatilla cambia muy poco según apoyo o ritmo.

La base también es bastante ancha, especialmente esos 115,5 mm de antepié y 90,6 mm de talón.

Y esto ayuda a explicar algo que inicialmente puede parecer contradictorio:

las Glycerin Flex son muy flexibles y, aun así, me parecen muy estables.

Pero la anchura no cuenta toda la historia.

Mi perfil como corredor durante la prueba

Peso aproximadamente 67 kg.

Uso habitualmente talla EU 43 y en las Brooks Glycerin Flex también he utilizado una 43.

Mi pie es normal, con arco normal, y apoyo principalmente de mediopié y antepié, con poca pronación y nada especialmente relevante.

Mis ritmos aproximados durante esta prueba han sido:

  • recuperación: por encima de 6:30/km;
  • rodajes: aproximadamente 6:00-6:30/km;
  • tempo/umbral: alrededor de 5:00/km;
  • series: aproximadamente 4:00-4:45/km según distancia.

Mis rodajes habituales están entre 6 y 10 km y las tiradas largas suelen moverse aproximadamente entre 16 y 20 km.

La superficie predominante durante la prueba ha sido asfalto, aunque también he pasado por tierra compacta y algo de grava.

Cómo he probado las Brooks Glycerin Flex

En total han sido 164 km.

No los he hecho todos rodando tranquilamente para poder escribir después que son cómodas. Han pasado por:

  • recuperaciones;
  • rodajes suaves;
  • rodajes normales;
  • ritmos algo más alegres;
  • una tirada larga de 18 km;
  • bloques tempo;
  • series;
  • calor;
  • asfalto mojado;
  • tierra compacta;
  • grava.

Entre los entrenamientos más útiles hubo una tirada de 18 km con un bloque final alrededor de 5:25/km, un entrenamiento de 3 × 8 minutos con bloques aproximadamente entre 4:51 y 5:05/km y una sesión de 5 × 800 metros alrededor de 4:25-4:30/km.

Es decir, he intentado llevarlas desde donde deberían encontrarse cómodas hasta donde probablemente ya empiezan a preguntarse qué necesidad había.

Primeras sensaciones

Nada más calzarlas ya me gustaron.

Son blanditas en el buen sentido, cómodas y claramente flexibles.

Pero lo que más me sorprendió inicialmente fue el upper.

La sensación fue prácticamente de guante. Muy cómodo, muy bien ajustado y con una puntera algo más ceñida de lo habitual, que personalmente me encanta.

Y aquí conviene introducir una de las ideas más importantes de toda esta review:

la flexibilidad que define a las Glycerin Flex no fue lo que más me llamó la atención durante los primeros kilómetros.

Eso llegó después.

Ajuste y tallaje: true to size, como dicen los flipaos

Uso habitualmente una talla 43 y en las Brooks llevo una 43 perfectamente.

Así que, en mi caso, son true to size.

Ya podemos seguir hablando castellano.

La puntera queda relativamente ajustada, pero no me ha producido molestias, presión problemática ni roces después de 164 km.

De hecho, es justo el tipo de ajuste que me gusta.

El mediopié queda muy bien recogido y el conjunto abraza el pie sin que haya tenido problemas de movimiento interno.

No he tenido que pelearme con los cordones ni hacer ingeniería aeroespacial para bloquear el talón.

Me las pongo, ajusto y corro.

Que parece básico, pero algunas zapatillas consiguen complicarlo.

Upper: una auténtica barbaridad… con calor

Voy a ser bastante claro: me encanta este upper.

Probablemente sea uno de los mejores que he probado en conjunto.

No solo porque resulte cómodo al meter el pie, sino porque esa comodidad se ha mantenido después de horas de entrenamiento y 164 km.

El ajuste es fantástico, el interior sigue prácticamente perfecto y no ha aparecido:

  • desgaste importante;
  • descosidos;
  • deformaciones;
  • agujeros;
  • deterioro del talón;
  • zonas de roce.

Nada.

¿El mejor upper del mundo entonces?

Calma.

Tiene un defecto bastante evidente:

es caluroso.

Brooks habla oficialmente de un upper transpirable. Mi experiencia durante entrenamientos con temperaturas altas no es tan optimista.

Con calor se nota.

No me ha generado ampollas ni problemas, pero si buscas una zapatilla especialmente fresca para julio a las cuatro de la tarde, esta no sería mi primera candidata.

El diagnóstico sería:

ajuste espectacular, comodidad espectacular, ventilación bastante menos espectacular.

Mediasuela DNA TUNED: blanda, agradable y muy constante

La DNA TUNED me ha parecido blanda en plan bien.

No es una espuma donde el pie desaparezca dentro ni una plataforma que se hunda hasta pedir ayuda.

Tiene amortiguación suficiente, resulta agradable y mantiene bastante bien su forma bajo carga.

Lo más curioso es su enorme consistencia.

Desde ritmos superiores a 6:30/km hasta tempo cerca de 5:00/km, la sensación general cambia sorprendentemente poco.

No aparece de repente un modo turbo.

Pero tampoco se queda muerta.

Tiene vida.

Simplemente ofrece prácticamente lo mismo todo el tiempo.

Eso puede sonar poco emocionante, pero en una zapatilla de entrenamiento diario es bastante útil.

FlexZone: aquí está toda la gracia

Este es el apartado importante.

Porque quitar la FlexZone de la ecuación sería convertir las Glycerin Flex en una zapatilla que pierde buena parte de su motivo para existir.

Brooks utiliza una gran ranura en el mediopié y un antepié segmentado para permitir más flexión. La propia marca dice que busca facilitar la trayectoria de movimiento preferida del cuerpo.

Mi sensación después de 164 km es más sencilla:

la zapatilla se mueve contigo.

Y hace falta explicarlo bien.

No siento continuamente que el pie esté flexionándose dentro de la zapatilla como un loco.

Lo que noto es que la plataforma se mueve ligeramente debajo del pie, se adapta a cómo estoy apoyando y permite bastante libertad.

Al principio esa sensación puede pasar relativamente desapercibida.

Después de muchos entrenamientos he empezado a ser muchísimo más consciente de ella.

No creo que sea porque la FlexZone haya cambiado.

Creo que he aprendido a reconocer lo que está haciendo.

Y ahí es cuando de verdad me ha conquistado.

No me gustan más porque hayan mejorado ellas

Me gustan más porque he aprendido a entenderlas.

Para mí esa es media review.

Flexibilidad y estabilidad: la contradicción que no es una contradicción

Sobre el papel puedes pensar:

si una zapatilla se mueve mucho, será menos estable.

Pues no necesariamente.

En mi caso las Glycerin Flex me han parecido sorprendentemente estables.

Y creo que parte de esa estabilidad viene precisamente de su capacidad para deformarse.

Cuando pisas una zona ligeramente irregular con una plataforma muy rígida, toda la zapatilla puede quedarse inclinada y trasladar esa inclinación directamente al pie.

La Flex hace algo diferente.

La zapatilla puede adaptarse parcialmente al terreno mientras mi pie busca su propia posición.

No tengo la sensación de que me estabilice bloqueándome.

Tengo la sensación de que me deja estabilizarme.

La base amplia también ayuda, obviamente.

Pero la sensación es distinta a la típica estabilidad conseguida simplemente haciendo una plataforma enorme y rígida.

Importante

Esto describe mi experiencia, con pie neutro, poca pronación y apoyo principalmente de mediopié/antepié.

No significa que la Glycerin Flex sea automáticamente mejor para una persona que necesite mucho control o soporte estructurado.

No confundamos libertad de movimiento con solución universal.

¿Entrenan más el pie?

Aquí hay que frenar antes de montarnos una película biomecánica.

Yo he sentido más trabajo muscular, especialmente en gemelos, durante las primeras fases de la prueba.

Después de algunos entrenamientos llegaba a casa con los gemelos algo más cargados, como si hubiesen tenido que participar más.

Con los kilómetros esa sensación ha ido disminuyendo.

¿Significa eso que las Glycerin Flex fortalecen científicamente el pie o determinados músculos?

No puedo afirmarlo.

No he hecho electromiografía, análisis cinemático ni mediciones de fuerza.

Lo que sí puedo afirmar es esto:

al principio sentía más carga muscular y, conforme me he acostumbrado a la zapatilla y he acumulado entrenamiento, esa carga ha disminuido.

Y sigo percibiendo que el pie tiene más libertad para trabajar que con una plataforma muy rígida.

Hasta ahí llegan mis datos.

Lo demás sería vender humo con palabras biomecánicas.

Transición y dinámica: no empuja, no estorba, acompaña

Si tuviera que definir cómo corre la Glycerin Flex con tres verbos serían:

no empuja, no estorba, acompaña.

La transición no está dominada por un rocker agresivo.

Mis mediciones sitúan el inicio del rocker delantero al 70 % de la longitud, con un ángulo final de 19°.

Es decir, la parte delantera termina levantando bastante, pero primero deja que el pie haga bastante trabajo.

Y eso coincide exactamente con la sensación corriendo.

No noto que la zapatilla me lance hacia delante.

Noto que se adapta mientras avanzo.

A ritmos tranquilos es muy agradable.

A ritmos normales sigue siendo muy agradable.

Cuando aprietas, continúa funcionando.

Pero llega un punto donde empiezas a querer que haga algo más que acompañarte.

Peso: 266 gramos que no cuentan toda la historia

Brooks declara 258 g para hombre. Mi unidad en talla EU 43 pesa 266 g.

La diferencia es perfectamente razonable teniendo en cuenta la talla de referencia utilizada por la marca.

Lo importante para mí no ha sido tanto la cifra como cómo se mueve.

No me ha parecido una zapatilla torpe durante rodajes ni siquiera cuando he subido bastante el ritmo.

Eso tampoco significa que se transforme en una zapatilla rápida.

En series se nota perfectamente que no tiene la agilidad ni la ayuda mecánica que buscaría para entrenar fuerte.

Tiene motor suficiente.

Pero el turbo tienes que traerlo de casa.

Suela y agarre

Aquí hay bastantes matices.

Asfalto seco

Bien.

No tengo ninguna pega especialmente importante.

No diría que tenga el mejor agarre que he probado, pero cumple perfectamente y nunca he sentido falta de confianza.

Asfalto mojado

Aquí baja la nota.

Patina algo más de lo que me gustaría.

No me transmite la misma seguridad y creo que es una de las debilidades más claras de la zapatilla.

No estamos hablando de que tocar agua convierta la calle en Mario Kart.

Pero sí de un agarre que considero claramente mejorable.

Tierra compacta

Puede pasar perfectamente por caminos fáciles.

No vas patinando constantemente ni resulta incómoda.

Pero la tracción tampoco es especialmente buena.

Hay zapatillas de asfalto que se defienden mejor cuando abandonas la acera.

Grava y guijarros

Aquí aparece un problema bastante gracioso hasta que tienes que pararte a sacar piedras.

La enorme segmentación de la suela y sus huecos pueden atrapar guijarros con bastante facilidad.

En tierra compacta no supone un problema serio.

En grava ya es otra historia.

La Glycerin Flex puede salir del asfalto ocasionalmente.

Pero claramente no tiene vocación de gravel.

Uso real: lo que dicen los 164 km

He utilizado las Glycerin Flex en prácticamente todo lo que forma parte de una semana normal de entrenamiento.

Y el patrón es bastante claro.

Cuanto más importa comodidad, naturalidad y libertad de movimiento, más sentido tienen.

Cuanto más importa rendimiento puro, menos.

Recuperación y rodajes muy suaves

Aquí funcionan fenomenal.

A ritmos por encima de 6:30/km son cómodas, agradables y la flexibilidad no se convierte en una molestia.

No tienes la sensación de llevar una zapatilla que te esté obligando continuamente a acelerar.

Tampoco es un sofá sin forma.

La mediasuela sigue teniendo algo de vida y la base se siente segura.

Durante los primeros entrenamientos fue donde más claramente aparecía la carga posterior de gemelos.

Con el tiempo esa sensación ha ido reduciéndose.

Para días tranquilos me parecen una opción excelente.

Rodajes normales

Entre aproximadamente 6:00 y 6:30/km el carácter apenas cambia.

Y esto me gusta mucho.

No hay un punto donde pienses:

ahora sí, por fin funciona.

Ya funcionaba antes.

La mediasuela ofrece prácticamente lo mismo, la flexibilidad sigue acompañando el movimiento y la zapatilla se mantiene estable.

Es probablemente donde más fácil resulta recomendarla.

Te la pones, sales a rodar y puedes olvidarte bastante del ritmo.

Rodajes alegres

Cuando empiezas a bajar hacia ritmos algo más vivos sigue funcionando francamente bien.

No cambia radicalmente de personalidad.

No empieza a rebotar como si alguien hubiese pulsado un botón.

Pero tampoco aparece sensación de ir arrastrándola.

Para esfuerzos moderados, incluso relativamente alegres, continúa teniendo bastante sentido.

Mi frontera mental estaría aproximadamente alrededor de un RPE 8 sobre 10.

No porque a partir de ahí explote.

Simplemente porque empiezas a entrar en una intensidad donde yo ya prefiero que la zapatilla haga algo más por mí.

Tempo y umbral

Probé un entrenamiento de 3 × 8 minutos, con bloques aproximadamente a:

  • 5:05/km;
  • 4:51/km;
  • 4:56/km.

Y las Glycerin Flex cumplieron muy bien.

La sensación seguía siendo sorprendentemente parecida.

Flexibles, estables, mediasuela con vida y sin interferir.

Pero tampoco apareció una respuesta nueva.

El ritmo subió; la personalidad no.

Podría volver a hacer un tempo con ellas sin ningún problema.

Pero si tengo una zapatilla específica para calidad, elegiría esa.

Series

Aquí ya encontramos claramente el límite práctico.

Hice 5 × 800 metros aproximadamente entre 4:24 y 4:30/km.

Las cinco repeticiones salieron regulares.

La zapatilla fue estable.

No molestó.

No hizo cosas raras.

Puede correr rápido.

Pero aquí la sensación fue bastante clara:

el impulso sale principalmente de ti.

La flexibilidad tampoco se convierte en un defecto serio.

Simplemente deja de ser una virtud especialmente útil.

Cuando corres realmente fuerte empiezas a echar de menos una zapatilla más agresiva, reactiva o eficiente.

¿Se pueden hacer series con ellas?

Por supuesto.

¿Las elegiría para hacerlo?

No.

Puede correr a 4:25/km. Lo que no hace es darte ningún motivo especial para querer hacerlo con ella.

Tirada larga: ¿de verdad solo sirven para 10-12 km?

He visto planteada la idea de que la Glycerin Flex tiene más sentido en distancias moderadas por su enorme flexibilidad.

Mi experiencia no coincide.

Hice una tirada de 18 km con desnivel, calor y un bloque final rápido.

Los primeros kilómetros fueron tranquilos y, con bastante distancia ya en las piernas, terminé metiendo aproximadamente tres kilómetros entre 5:24 y 5:34/km.

Acabé bien.

La amortiguación seguía funcionando.

Los pies estaban bien.

Y habría seguido corriendo.

Por tanto, no encuentro un límite de 10 o 12 km provocado por falta de protección o amortiguación.

El matiz es otro.

Yo no estrenaría estas zapatillas y saldría directamente a correr 20 km si vienes de utilizar plataformas muy rígidas.

No porque la zapatilla no aguante.

Porque quizá tu musculatura todavía no esté acostumbrada a tanta libertad de movimiento.

Yo llegué a esos 18 km después de haber acumulado bastante uso.

Y creo que eso importa.

No parece una zapatilla limitada por kilómetros. Parece más limitada por lo acostumbrado que esté tu cuerpo a su forma de moverse.

Fatiga muscular

Este apartado merece existir porque forma parte de la personalidad de la zapatilla.

Durante los primeros entrenamientos noté los gemelos algo más cargados.

No doloridos.

No lesionados.

Simplemente más trabajados.

Con el paso de los kilómetros esa sensación disminuyó claramente.

Puede deberse a adaptación al calzado, a mi mejora física durante el periodo de entrenamiento o a una combinación de ambas.

No tengo forma de separar las causas.

Lo importante es que no ha ido a peor.

Ha ocurrido justo lo contrario.

Después de acostumbrarme a ellas puedo hacer 18 km, tempo y sesiones variadas sin que esa carga sea un problema.

Durabilidad después de 164 km

Muy buena.

La suela presenta algo de desgaste en mediopié y antepié, que es donde más castigo recibe con mi forma de correr.

Pero estamos hablando de una limadura muy ligera y completamente lógica después de 164 km.

Nada preocupante.

La FlexZone no muestra daños relevantes.

No hay roturas ni deformaciones extrañas.

La mediasuela se siente prácticamente igual que al principio.

El upper está impecable.

El interior también.

No hay nada que me haga pensar, de momento, que vaya a ser una zapatilla especialmente problemática en durabilidad.

Y eso tiene mérito en un diseño con tanta segmentación.

Porque cuando vi la suela por primera vez pensé que podría acabar pareciendo un puzzle después de unos cuantos kilómetros.

De momento, ni de lejos.

Lo mejor

  • La sensación de flexibilidad y adaptación es realmente diferente.
  • Upper espectacular en ajuste y comodidad.
  • Muy cómodas para recuperación y rodaje diario.
  • Sorprendentemente estables pese a su flexibilidad.
  • Funcionan en un rango enorme de ritmos.
  • Aguantan tiradas largas sin problemas en mi experiencia.
  • Mediasuela prácticamente igual tras 164 km.
  • Desgaste general muy bajo.
  • No necesitan una geometría agresiva para rodar bien.

Lo peor

  • Agarre mejorable en asfalto mojado.
  • Upper caluroso.
  • En esfuerzos realmente altos no aportan demasiada ayuda.
  • La tracción en caminos es simplemente correcta.
  • Los huecos de la suela atrapan guijarros en grava.
  • Puede ser recomendable una adaptación progresiva si vienes de zapatillas muy rígidas.

Para quién sí veo las Brooks Glycerin Flex

Las veo especialmente para un corredor que quiera una zapatilla de entrenamiento diario distinta.

Alguien que quiera mucha comodidad pero también experimentar mayor libertad del pie.

Alguien que tenga otra zapatilla para los entrenamientos fuertes.

Alguien que haga principalmente recuperación, rodajes, entrenamiento diario y tiradas largas cómodas.

Y especialmente alguien que esté cansado de que prácticamente todas las zapatillas actuales intenten decirle al pie exactamente cómo tiene que moverse.

Para quién no las veo tanto

No serían mi recomendación principal si buscas una única zapatilla para absolutamente todo.

Tampoco si tu prioridad son series, tempo exigente o entrenamientos de calidad.

No son una zapatilla que te regale velocidad.

Y sería prudente con corredores que necesiten mucho soporte estructural o tengan necesidades biomecánicas específicas.

Mi experiencia de estabilidad es excelente precisamente porque mi pie funciona bien con esa libertad.

Eso no significa que vaya a ocurrir igual con cualquier corredor.

Entonces, ¿para qué las usaría yo?

Las usaría para

Recuperaciones.

Rodajes suaves.

Rodajes normales.

Rodajes algo alegres.

Entrenamiento diario.

Tiradas largas tranquilas.

Días en los que quiera sensaciones diferentes y dejar trabajar al pie con más libertad.

No serían mi primera opción para

Series.

Tempo realmente exigente.

Entrenamientos donde quiera máxima eficiencia.

Competición.

Una sesión donde el objetivo sea sacar todo el ritmo posible.

Nota para compradores

Tallaje

En mi caso, talla habitual.

EU 43 habitual y EU 43 en Glycerin Flex.

True to size.

Ya hemos cumplido nuestra cuota de anglicismos.

Puntera

Relativamente ajustada.

A mí me encanta.

Si prefieres muchísimo espacio delante quizá tengas que probarlas antes.

Adaptación

No juzgaría la FlexZone después de dos rodajes.

Y tampoco pasaría directamente de una zapatilla muy rígida a meter la tirada más larga del año.

Dale algo de tiempo.

En mi experiencia, la gracia del concepto aparece más cuanto mejor entiendes cómo se mueve la zapatilla.

Mojado

Aquí sí lo tendría en cuenta.

Si corres habitualmente bajo lluvia o sobre superficies urbanas mojadas, el agarre no es uno de sus puntos fuertes.

Calor

Upper comodísimo, pero no especialmente fresco.

Veredicto final

Después de 164 km, las Brooks Glycerin Flex me han parecido una de las zapatillas más interesantes que he probado últimamente.

Y no porque sean las mejores para rodar.

Ni las más rápidas.

Ni las más amortiguadas.

Ni las más ligeras.

Ni las que mejor agarran.

Es más interesante que eso.

Ofrecen algo diferente sin obligarte a renunciar a que la zapatilla sea buena.

Eso parece una tontería, pero no lo es.

Hacer una zapatilla experimental es fácil si te da igual que sea incómoda.

Hacer una zapatilla muy cómoda es relativamente fácil si utilizas una fórmula conservadora.

Lo difícil es introducir una idea tan marcada como esta FlexZone, conseguir que el pie tenga mucha libertad y que el conjunto siga siendo cómodo, estable, duradero y perfectamente válido para entrenar todos los días.

Y creo que Brooks lo ha conseguido.

Eso sí, hay que entender qué compras.

No es una zapatilla para entrar en modo competición cada martes.

No es una zapatilla para hacer series y sentir que la espuma te devuelve medio segundo de cada zancada.

Cuando aprietas mucho, acompaña.

El motor lo pones tú.

Pero en recuperación, rodajes, tiradas largas y esfuerzos moderados me parece fantástica.

Y después de 164 km hay algo que resume mejor mi experiencia que cualquier cifra:

no me gustan más porque hayan cambiado ellas; me gustan más porque he aprendido a entenderlas.

Eso, en un mercado donde muchas zapatillas te cuentan todo lo que saben hacer durante los primeros cinco minutos, me parece bastante especial.

Brooks no ha hecho simplemente otra buena zapatilla de entrenamiento. Ha hecho una zapatilla que me ha dado una razón para querer seguir corriendo con ella después de terminar la review.

Y eso no pasa siempre.

FAQs

¿Cómo tallan las Brooks Glycerin Flex?

En mi caso tallan correctamente usando mi talla habitual. Utilizo una EU 43 normalmente y también una EU 43 en las Glycerin Flex. La puntera queda relativamente ajustada, algo que personalmente prefiero.

¿Son cómodas las Brooks Glycerin Flex?

Sí. Después de 164 km me parecen muy cómodas tanto por la mediasuela DNA TUNED como por un upper que considero uno de los mejores que he probado en ajuste y confort. El principal inconveniente es que resulta algo caluroso.

¿Se nota realmente la FlexZone?

En mi experiencia sí, pero no necesariamente durante los primeros kilómetros. Con el uso he ido siendo mucho más consciente de cómo la zapatilla se adapta debajo del pie y permite mayor libertad de movimiento.

¿Sirven las Brooks Glycerin Flex para tiradas largas?

En mi caso sí. He realizado una tirada de 18 km sin problemas de amortiguación o comodidad y habría podido continuar. Considero más importante acostumbrarse progresivamente a su flexibilidad que establecer un límite concreto de kilómetros.

¿Sirven para correr rápido?

Pueden correr rápido, pero no es su especialidad. He realizado tempo alrededor de 5:00/km y series de 800 metros aproximadamente a 4:25-4:30/km. Cumplen, pero en esfuerzos altos prefiero una zapatilla más específica y reactiva.

¿Son buenas para recuperación y rodajes suaves?

Sí. Es uno de sus mejores usos. Resultan cómodas, estables y agradables a ritmos tranquilos sin obligarte a acelerar.

¿Son estables pese a ser tan flexibles?

En mi experiencia, sorprendentemente sí. La base amplia ayuda y la capacidad de deformarse permite que la zapatilla se adapte al apoyo. Esto describe mi experiencia personal y no significa que sustituya a una zapatilla específica de soporte.

¿Agarran bien en mojado?

No es uno de sus puntos fuertes. En asfalto seco cumplen perfectamente, pero sobre superficies mojadas he notado algo de deslizamiento y menos confianza.

¿Sirven para caminos?

Para tierra compacta ocasional pueden servir, aunque la tracción no destaca. En grava los huecos de la suela pueden atrapar pequeños guijarros, por lo que las considero claramente una zapatilla orientada al asfalto.

¿La Brooks Glycerin Flex puede ser una zapatilla única?

Para mí, no es donde más sentido tiene. Puede afrontar muchos tipos de entrenamiento, pero si quieres una única zapatilla que también cubra de forma excelente los días de calidad, buscaría una opción más polivalente en ritmos altos.

¿Merecen la pena las Brooks Glycerin Flex?

Sí, especialmente si ya tienes otra zapatilla para calidad y buscas una daily trainer cómoda con unas sensaciones realmente diferentes. Su gran atractivo no es ganar todas las categorías, sino ofrecer mucha libertad de movimiento sin sacrificar comodidad, estabilidad ni utilidad real.

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